-
Escritoras y cuidados
Una de las experiencias más gratificantes y satisfactorias del 2019 fue participar en un encuentro muy distinto de todos los eventos literarios que se hacen en este país. En cuanto recibí la carta invitación supe que estaba ante una forma diferente de construir espacios. Supe que estaba siendo invitada a un lugar cálido, profesional y justo. Les platicaré paso a paso por qué este evento tuvo enorme trascendencia sobre la vida de sus participantes y sobre todo sobre las futuras dinámicas de los festivales, lecturas y otros acontecimientos de coincidencia literaria; cómo fue que cada una de las prácticas que armaron este esfuerzo fueron de una luminosidad y subversión inéditas.…
-
Psicosoma militar y misoginia en La Jauría
*Este texto contiene spoilers.* Dice Felix Guattari en “The Micro Politics of Fascism” que Adolfo Hitler es algo más que una figura histórica específica: es un deseo, la realización ideal de una “máquina totalitaria” capaz de verificarse una y otra vez; hoy, aquí, ahora, por ejemplo. La máquina totalitaria fascista, dice Guattari, es viril. Al observar esta máquina totalitaria/deseo por largo tiempo me resulta evidente además que se nutre y produce masculinidades asustadas, amenazadas y amenazantes, pero violentas en todo caso. Masculinidades que luego se reúnen alrededor de esta amenaza y actúan, en consecuencia, contra quien la representa. Este es el caso de la premisa de la serie chilena La…
-
HABLA HAMBRE (fragmento/parte I)
El juego desde luego, no sirve para nada: lo sagrado no sirve para nada, el amor y el placer no sirven para nada, ¡lo imaginario no sirve para nada! No es en absoluto una revolución concebida mediante conceptos racionales de Occidente como el mundo cambia o cambiará, sino gracias al surgimiento de lo inútil, de lo gratuito y del inmenso flujo del juego. C. Baudelaire El gesto para designar el hambre es muy parecido al que se usa para decir yo. En mímica, el hambre y el yo desaparecen entre los movimientos de los dedos. Son casi idénticos. ***** ¿Cuál fue el afecto que detonó la primera palabra? ***** Comer…
-
Resbalar con el musgo de un relato
Hay libros que desde la contraportada nos avisan que el agua del riachuelo al que estamos a punto de zambullirnos es ficticia, como diciéndonos: “cualquier parecido con la realidad es mera coincidencia, esto no es agua, esto no es un río”. Pero la línea se vuelve confusa cuando a pesar de saberlo podemos nadar, abrir los ojos dentro y sentir cómo el rostro de cada uno de nuestros dedos se arruga. Leer a K. Le Guin, sin embargo, supone, más allá del contrato de pacto ficcional que unx como lectorx firma desde que abre el libro, un estremecimiento constante provocado por el presentimiento de estar leyendo, con muchísimos más matices,…
-
Hacia un movimiento de mujeres máquina de guerra
En una ecuación simple lo que está a la izquierda del signo de igualdad es igual a lo que está a la derecha, invertir los elementos no cambia este hecho; del mismo modo, la inversión en los elementos de la dominación no rompe la dominación en sí. Peor todavía: la alineación con y la reivindicación de los elementos que confrontan la dominación no solo no terminan con ella, sino que en algún punto la alimentan y perpetúan. A mi ver, esto ocurre en torno al movimiento de mujeres[1]. Son muchas las acciones de los movimientos de mujeres a lo largo de la historia que han transformado el estatus quo para…
-
Te buscaré hasta debajo del agua… y el agua hablará
En nombre de la seguridad nacional miles y miles de seres humanos, generalmente jóvenes y hasta adolescentes, pasaron a integrar una categoría tétrica y fantasmal, la de los desaparecidos; palabra, triste privilegio argentino, que hoy se escribe en castellano en toda la prensa del mundo. -Ernesto Sabato (1984) “No tiene entidad, no está… ni muerto, ni vivo, está desaparecido”. Con estas palabras el general dictador argentino Jorge Rafael Videla definió, esa mañana de 1979, a los detenidos políticos que una vez “chupados” por “patotas” de las fuerzas armadas argentinas desaparecían del sistema de justicia, entonces tomado por la Junta militar que gobernaba Argentina. Ni vivos ni muertos, sin entidad. Y…

















