Desde hace ya varios años, la noción o concepto de estudio abierto se ha venido consolidando en el medio artístico, esta práctica que se realiza por un tiempo breve en un espacio físico nos brinda la posibilidad de observar de cerca los procesos creativos de los artistas y nos ofrece, en algunos casos, un programa de exhibición, reflexión y producción que permite a los espectadores y a los artistas explorar temas pertinentes a su práctica y cuerpo de trabajo.
¿Cómo se escucha la materia? ¿De qué manera lo mineral, lo vegetal y lo mecánico pueden entrelazarse en artefactos híbridos de percepción? Son algunas preguntas que surgen al visitar Erosión y resonancia, la más reciente intervención y estudio abierto del artista sonoro Juanjosé Rivas, en la Galería Metropolitana de la UAM. Este artista mexicano presenta por primera vez los procesos de sus obras, sus medios, apuntes y las influencias que lo han llevado a explorar el ámbito de lo sonoro, haciendo de este espacio un organismo vivo que respira, se erosiona y resuena en tres cavidades expositivas.

Juanjosé Rivas, cuya trayectoria artística lleva más de dos décadas, explora en esta exposición las fronteras entre el dibujo, la escultura, el performance, el video y el arte sonoro por medio de la indagación creativa entre el error, la obsolescencia y la interferencia que se convierten en detonantes expresivos de su trabajo. Formado como artista visual en La Esmeralda y con una larga experiencia en el ámbito de la interdisciplinariedad (pintura, el videoarte, el performance, y la experimentación sonora) su obra ha encontrado hogar en residencias artísticas que van desde Hangar en Barcelona hasta el Bemis Center for Contemporary Arts en Omaha; asimismo, ha sido beneficiado en más de una ocasión por los programas de Jóvenes creadores y por el Sistema Nacional de Creadores de Arte (SNCA), que forman parte del Sistema Creación (anteriormente FONCA) bajo la Secretaría de Cultura de México,
El material expuesto en este estudio abierto forma parte de Sonografías Atómicas, el proyecto madre del cual esta exhibición es su capítulo más reciente, el cual condensa un trabajo de indagación sobre la tensión cósmica entre fuerzas destructoras y constructoras desprendida de la filosofía de Michel Onfray, una brújula que orienta las tres salas de la muestra.

En la primera sala, Sedimentos, el archivo personal del artista se convierte en estrato geológico. Bocetos, pruebas materiales y registros de proyectos anteriores funcionan como capas visibles de una investigación que nunca termina, que se erosiona para transformarse. Aquí, el dibujo no es un antecedente de la escultura, sino un territorio autónomo donde las ideas vibran antes de solidificarse. Juanjosé Rivas ha utilizado el dibujo a lo largo de su carrera como una herramienta para visualizar el sonido, una práctica que conecta directamente con su serie anterior: Plexus, un alfabeto en el que cada letra es una acción sonora basada en movimientos corporales.
La segunda sala, Ondas, opera como interfaz. Partituras gráficas —género que Juanjosé Rivas ha explorado— conviven con murales modulares, videos 3D y esculturas que funcionan como dispositivos de visualización electrónica. La propuesta formula modos alternativos de leer el sonido y, a la inversa, escuchar la materia. Esta bidireccionalidad sensorial ha sido una constante en su trabajo, desde las sesiones de improvisación con tornamesas modificadas hasta sus instalaciones en espacios como el Museo del Perfume o el Memorial del Centro Cultural Digital.

El corazón de la exposición se ubica en la tercera cavidad: Laboratorio de resonancia en el que desde el mes pasado este espacio se activa como un organismo experimental donde artistas invitados realizan acciones bajo el eje Erosiones/Activaciones, explorando la fricción y el flujo de materiales físicos y simbólicos. Paralelamente, el ciclo Resonancias/Charlas reunirá a pensadores para reflexionar sobre historiografía, tecnología e imaginarios cósmicos. Este énfasis en lo colectivo y en la construcción comunitaria del conocimiento es una marca de origen en la carrera de Rivas, pues a la par de su carrera artística es fundador de VOLTA una serie de conciertos en la que se presentan artistas y músicos para la improvisación y experimentación sonora con más de catorce años de trayectoria. En este contexto, la resonancia deja de ser un fenómeno estrictamente acústico para convertirse en un principio relacional. Como él mismo ha expresado en entrevistas, “todo lo que nos rodea tiene posibilidades expresivas y artísticas; solo hace falta escuchar con atención y sensibilidad”.

Así, Erosión y resonancia no es una exhibición para ser vista, sino para ser habitada. El público entra en un estado inestable donde la forma aún no se fija, donde la materia está en tránsito. Raíces que parecen cables, moldes que semejan órganos, prótesis visuales que recuerdan que la percepción es siempre una construcción técnica y simbólica.
Erosión y resonancia / Estudio abierto, de Juanjosé Rivas permanecerá en la Galería Metropolitana de la UAM hasta el mes de mayo, con actividades performáticas los jueves y viernes y un ciclo de charlas que se anunciará próximamente en las redes del recinto.
Erosión y resonancia. Estudio abierto,
Juanjosé Rivas en la Galería Metropolitana UAM
Galería Metropolitana — Medellín 28, Roma Norte, CDMX
Lunes a viernes, 10:00 a 18:00 h
Entrada libre
Hasta el 14 de mayo de 2026
