-
Siempre hay un verano en octubre, invencible
Liliana aparece en la portada. Es una fotografía frontal. Aunque su figura está colocada hacia la esquina inferior izquierda del espacio de la portada vertical, es el elemento esencial junto con la tipografía en mayúsculas y de colores fríos. La toma es casual, parece espontánea, pero sin duda es de aquellas fotos que no conseguimos evitar que alguien capture de nosotras cuando estamos solas ante el acto fotográfico. Es mucho peso a veces, ni modo. O quizá este es solo un fragmento de una fotografía con un marco más grande, con otras personas. Su mirada no nos mira; sin embargo, le sonríe a ese otro escenario –a su derecha–que no…


