Pensamiento
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Carta abierta a la gente blanca sobre volverse indígena // Bayo Akomolafe*
* Traducción de Manuel Antonio Guerrero García ***Esta carta se publicó originalmente en https://www.filmsforaction.org/articles/dear-white-people/ Agradecemos a los editores y al autor el permiso para traducirla y publicarla. Querida gente blanca, desde que tengo memoria, siempre he sido blanco. Como ustedes. Solo que no lo sabía. Nacido en la bipolar ciudad nigeriana de rascacielos altísimos y extensos barrios marginados, Lagos —donde a veces el sol olvida apagar su feroz calor—, crecí pensando que era negro como todos los demás. Todas las señales estaban allí: incluyendo mi piel negra, mi cabello tímido que me abraza la cabeza y mi nombre yoruba con su tonalidad lírica y sus significados distinguidos[I]. Sin embargo, no…
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Funar: toma de justicia en palabras
La aparición de palabras “nuevas” en el español ─la lengua en la que hablo, pienso y deliro─ suele ser motivo de molestia. Igual sucede con palabras que cambian sus usos o los pierden, o cuando tomamos préstamos de otros idiomas, casi siempre del inglés pero no solamente. Que la lengua esté viva produce mucha incomodidad, sobre todo porque los hablantes somos quienes empujamos su mutación. Que estamos destruyendo el idioma, se acusa desde pináculos inverosímiles de pureza léxica. Una intrincada red de contaminaciones venturosas ha conformado mi lengua (y la de mucha gente). Reconozco con una cierta pinchazón en la piel su origen colonial, sé que supo imponerse a sangre…
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El vínculo intangible: el Metro de CDMX nos pertenece
La ciudad en estos años cambió tanto que ya no es mi ciudad, su resonancia de bóvedas en ecos. Y sus pasos ya nunca volverán. Ecos pasos recuerdos destrucciones. José Emilio Pacheco, extracto del poema “La ciudad en estos años” [Fotos de Andrés Villela] En medio de combates, persecuciones y guerras, lo cotidiano es un respiro. Sí, en el camino, sin afán, en medio del laberinto caótico de la CDMX podemos calibrarnos en la simplicidad de comprarnos un chicle o escuchar una canción aleatoria de nuestras playlists. Sin percatarnos, en la costumbre convivimos con elementos, pasajes y espacios que siempre están para nosotros, para los demás: la tienda de la…
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La diáspora salvaje: reggaetón*
El reggaetón es brujería. Vudú sobre cuerpos que se estremecen al ritmo de una producción de ancestralidad contemporánea, descentrada étnicamente ‒y ésta una de sus magias más inquietantes‒, que corre por debajo de la tierra mediante una compleja red rizomática y por el aire mediante la potente amplificación de la red de redes y la tecnología. La palabra del reggaetón, sus ritmos, sus rituales recién inventados producen una acción, somatizan una herida colonial, reverberan en una complicada articulación de identidades que resuenan más allá de su baile. El velo se descubre y se despiertan muchas verdades incómodas entre quienes lo escuchan desde fuera del circuito, e incluso dentro de él;…
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Cultura y miseria (febrero / 26) // Notas en mi bitácora de que(no)haceres
0.- Sísifo en buen rollo Febrero indica la pauta que señala el ascenso de la pendiente. Es el mes del intento y su freno, y de una nostalgia por la frontera decembrina: si apenas muy poco antes celebrábamos, resulta que solo unos días después todo parece ser la misma mierda de siempre. Pero… recordemos lo de Sísifo, su piedra, cuyo castigo provino de Zeus quien le obligó a cargarla en el inframundo cuesta arriba de una montaña. Una de las transgresiones por las que se le sentenció a ello, además de la arrogancia y la revelación de secretos, fue el haber burlado dos veces a la muerte. En una de…
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Apuntes sobre el espacio universitario y las complejidades frente a la IA: ¿para qué educamos?
El anuncio de la Universidad de las Artes, en medio de la crisis de los centros universitarios, puede ser considerado como la posibilidad de un proyecto que logre resarcir algunos de los grandes dilemas que enfrentan los espacios de educación superior. Solo por tocar uno de los temas que han unificado el análisis tanto de universidades públicas como privadas, la inteligencia artificial está arrojando al centro una pregunta que no es menor, pero que se ha evitado sistemáticamente: ¿la educación superior solo sirve para proveer mano de obra, cognitariado o “profesionistas” con aptitudes para el campo laboral? ¿Estará totalmente perdida la noción de la educación universitaria como conformadora de masas…

















