Jóvenes mujeres profesionistas en China sostienen citas por una aplicación con dos o más parejas masculinas hechas a su propia medida: hombres musculosos, de rasgos finos, maduros emocionalmente, rebeldes o nacionalistas, y siempre disponibles. Advierten que, en una sociedad tan patriarcal como la suya, es muy difícil encontrar hombres reales que tengan estabilidad emocional, que las escuchen y no las juzguen. Por contraparte, el gobierno de su país se preocupa por la baja tasa de natalidad y restringe el uso de estas apps. “¿Cómo voy a poder salir con alguien en la vida real después de esto?”, preguntan las jóvenes alarmadas.

Hombres jóvenes estadounidenses, pertenecientes a una comunidad denominada “incel” (involuntary celibate o célibe involuntario), desprecian a las mujeres por considerarlas seres inferiores. Al mismo tiempo, toman cursos, consultan tutoriales y crean comunidades buscando alcanzar estándares hegemónicos masculinos para atraerlas. El Pentágono, en medio de una guerra sin fin, no pierde tiempo y lanza una campaña de reclutamiento utilizando el vocabulario incel y la imagen de un soldado musculoso y con una gran mandíbula.

En México, un joven estudiante preparatoriano se toma fotos con un arma de uso exclusivo del ejército, las publica en sus redes sociales acompañadas de mensajes amenazantes y fotografías de famosos asesinos seriales. Poco después, entra a su escuela y abre fuego contra las dos maestras que estaban en el mostrador que da a la calle, una de ellas muere al instante. Momentos antes, las maestras lo habían reprendido por llegar tarde al colegio.

Cuasi octogenario cantante y compositor cubano, en medio de una de las mayores crisis energéticas, de alimentos y de salud de su país, advierte que, de haber una invasión estadounidense, exige al gobierno que le den un arma de alto calibre para defender la Revolución. En respuesta, recibe un fusil en el marco del Día Nacional de la Defensa, rodeado de sonrisas y reconocimiento del presidente y de los miembros del alto mando del ejército cubano. Más tarde, el presidente anuncia que Raúl Castro participa en las recientes negociaciones con EE. UU.

En el siglo V a. C., Empédocles, el filósofo griego, sostuvo que el mundo está gobernado por las fuerzas de la Amistad y el Odio, haciendo que los cuatro elementos (aire, fuego, tierra y agua) se unan o se separen dando origen a todas las cosas del mundo en un ciclo sin fin, que va de uno a otro extremo entre la unidad divina de lo que llamó el Esfero, unido por la Amistad, y la separación total de las cosas generada por la Discordia. Por eso, dijo, todos los seres mortales tenemos doble nacimiento y doble destrucción. Luego, convencido de su propia divinidad, subió y se arrojó al cráter del volcán Etna, y consiguió hacerse uno y múltiple, nacer y morir en el mismo acto, como lo había establecido en su filosofía.

La humanidad recién ha cruzado el primer cuarto del siglo XXI d. C. y, por lo visto, se apresura a confirmar la teoría de Empédocles aproximándose paso a paso al cráter del Etna que se divisa en el horizonte.