Arte (s),  Visualidades

LAVA en eindorf, Kunstraum (Vienna): Una residencia y múltiples maneras de hacer

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Conocer una nueva ciudad y parte de su escena artística a través de una residencia debe ser de las experiencias más significativas para alguien que trabaja en el ámbito de la curaduría y la gestión cultural. En las residencias el tiempo se habita de manera distinta. El resultado no es lo relevante, sino el proceso de experimentar, y de producir nuevas relaciones; de ensayar otras formas de crear y de pensar; de tantear otros caminos y jugar a equivocarse. ¿Qué tipo de vínculos se generan durante este tiempo que es tan efímero y tan intenso a la vez? ¿Son sólo espacios de creación o también lugares de aprendizaje, cuidado, diálogo y hasta conflicto?

Durante el mes de junio de 2026, en eindorf —un espacio experimental dedicado a la performance en Viena— , tuvimos la oportunidad de trabajar juntos un grupo de artistas latinoamericanos que viven entre Viena y España: Guadalupe Aldrete, Daniel H. Pineda, Teresa Margolles, Cuaco Navarro, Blu Pedra, Mario Wandu y yo, Mayté Valencia, en el acompañamiento curatorial. El proyecto, planteado como un laboratorio, inició de forma online a través de reuniones periódicas desde el mes de febrero, donde lanzamos una serie de provocaciones artísticas. En estas primeras sesiones se invitó a les artistas a salirse de sus procesos creativos habituales, a probar con otros materiales y otros lenguajes; a jugar con las metodologías del error, el azar y realizar ejercicios de escritura automática, más cercanas a lo afectivo que a lo racional. Estas estrategias —que funcionaron en unos casos y en otros no, como en todo proceso de experimentación— impulsaron la formación de otros códigos en los que empezaron a emerger los recuerdos, los sueños, las grietas de una memoria ancestral y familiar, lo ritual performativo, la energía y los desplazamientos.

El reto, por supuesto, fue intentar sostener el flujo de ideas a través de la virtualidad. Al fin y al cabo, lo valioso de las residencias es entrar en contacto con otros: sostener el tiempo desde el ocio, compartir espacio, cocinar juntos, charlar infinitamente sobre el arte, pero también sobre la vida, pasear por una ciudad nueva —algunes de los que veníamos desde España nunca habíamos estado en Viena—, asistir a inauguraciones y museos, hacer visitas de estudio, tomar cervezas en el Danubio o perderse entre las calles extensas, con sus parques y palacios majestuosos. Durante algunas semanas, el laboratorio trascendió su germen virtual para trasladarse al espacio físico, y desde ahí pudimos finalizar la producción de piezas, revisar cuestiones de producción y montaje, definir las líneas de la charla pública y todos los pormenores necesarios para la apertura de la exposición que tuvo lugar el 24 de junio.

LAVA fue una exposición, pero también una residencia y un laboratorio. Un proyecto impulsado por Ancestral Synonyms & Save The Artist & eindorf, que contó con mi curaduría y la de Mario Wandu. A través de instalaciones multimedia, pintura, video y esculturas, la muestra invitó a ensayar formas de habitar la memoria como una acumulación de capas, borraduras y proyecciones, donde la identidad aparece mediada por otros cuerpos, otros paisajes y otras espacio-temporalidades.

Una semilla germina. La tela conserva el sudor de un cuerpo. La imagen se agrieta y aparece, como espectro, una deidad ancestral; un hogar que nunca existió, un cuerpo ausente. Cuando la lava toca el agua surge la obsidiana. La materia se transforma, ebulle, erosiona: es un filme analógico, una serie de pinturas entrelazadas entre sueños, recuerdos y archivo fotográfico, un jardín artificial que reflexiona en torno a la maleza y las llamadas “malas hierbas”. En la oscuridad, el cuerpo de quien especta es también una fisura por donde entra y sale la luz, un pasado incierto que sana una vez que se atraviesa el dolor.

Teresa Margolles presentó La Réplica, un filme experimental realizado con una cámara super 8 donde la artista mexicana registra una réplica de la Coatlicue, antigua diosa mexica de la vida y la muerte, que ha suscitado prácticas espirituales urbanas. Cuaco Navarro presentó A Garden of One’s Own (2026), instalación que reflexiona sobre la idea del jardín como espacio de domesticación de la naturaleza y símbolo de privilegio dentro del ámbito urbano contemporáneo, con videos grabados en distintos parques de Viena y Madrid. Blu Pedra mostró parte de la instalación La especie en duda (2025) que revela la complejidad con la que se atraviesan las memorias identitarias, su desestructuración y la desbinarización del ser, desde la vulnerabilidad, pero también desde la sanación. Guadalupe Aldrete presentó Inner archaeology II (2024) y Serpent (2026), que continúan su exploración de los recuerdos ancestrales, la continuidad histórica y los vínculos humanos. Mario Wandu expuso Untitled (2026) que articula una relación ambigua entre dos formas de construcción cultural aparentemente opuestas: el traje y el tejido. Finalmente, Daniel H. Pineda mostró Bigotes (2026), una serie de pinturas que invitaron a pensar la infraestructura más allá de lo material, como un tejido de relaciones, memorias y vidas a partir de un archivo familiar.

Presentada hasta el 11 de julio, LAVA no sólo fue la posibilidad de seguir explorando en términos artísticos, sino también vitales. ¿Qué relaciones se producen en las residencias? Aquellas que se distienden en el tiempo, que continúan moviéndose bajo la superficie, que envuelven las memorias encarnadas a una ciudad, un espacio independiente, una calle transitada múltiples veces.

Gestora y periodista cultural con una extensa trayectoria en comunicación, investigación y gestión de proyectos alrededor del arte contemporáneo, las artes escénicas y las prácticas interdisciplinarias. Ha colaborado con instituciones de referencia en México y España, entre las que se incluyen TBA21–Thyssen-Bornemisza Art Contemporary, Casa del Lago UNAM, Museo Nacional de Arte, Patronato de Arte Contemporáneo, Museo Universitario del Chopo y el Centro Cultural de España en México. Sus artículos críticos se han publicado en revistas internacionales como Artishock y Arteinformado. Licenciada en Ciencias de la Comunicación por la UNAM y maestra en Historia del Arte Contemporáneo y Cultura Visual por el Museo Reina Sofía, UAM y UCM en Madrid.