Letras
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Cultura y miseria (enero/26) // Notas en mi bitácora de que(no)haceres
0.- ¿Fin del recomienzo? No, no exactamente, aunque se le parezca un poco. Aunque sí era posible albergar una no-tan-sana sospecha, lo que creo no me pasó solo a mí. Y es que fuimos depositarios de un desasosiego suficiente como para no poder hacernos tan de la vista gorda este fin de año: una particular desazón, un ánimo atribulado para toda celebración, sospecha de que esa melancolía no era gratuita, sino intuitiva. Cada vez más atrapados, más ensimismados en las micropolíticas de un capitalismo que está infectándolo todo: la inteligencia y también la liberada sensibilidad; la razón y la sana sinrazón. Pero es que el problema, quizá, nunca fue el…
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Musa paradisiaca // Marisol García Walls
En el pensamiento de raúl rodríguez freire la forma ocupa un sitio especial. Ya en su trabajo como editor en Mimesis, ya como pensador que cultiva el ensayo como género expandido, sus reflexiones sobre la forma tienen una densidad doble que aparece en la exploración temática y, simultáneamente, en la experimentación con el libro como objeto. En este sentido, Musa paradisiaca no es la excepción, sino que acaso estira la línea de continuidad con su trabajo previo. El libro integra dos volúmenes unidos por una camisa impresa a color con imágenes de estampas de fruta y timbres postales: uno de los títulos es un estudio cultural sobre la banana y…
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Con una carabina 30-30
Cuando era niña me gustaba escribir historias, y esas historias me las rompió mi madre en la cara a los seis años. Puede que porque en algunas de ellas solía matarla. Inventaba que ella tenía un accidente, moría, y mi padre acababa casándose con una madrastra que sí era amorosa. O porque repetía el clásico cuento de haber sido adoptada y de que en algún lugar de la ciudad o del planeta residía mi verdadera madre, quien llena de suspiros añoraba tenerme entre sus brazos. No sólo rompió mis textitos, sino que me tiró a la basura algunos de los libros que mi padre me compraba; los que ella consideraba…
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Cultura y miseria (diciembre) // Notas en mi bitácora de que(no)haceres
0.- Borrón y cuenta vieja Las peores infamias han sido calladas en nombre de la Navidad. Las reuniones a las que convoca ocurren en el contexto de los desastres sucedidos a lo largo del año, muchos de los cuales ya no se pueden ocultar. Y, para cierto cinismo deportivo, aquello incluso llega a ser irrelevante o hasta divertido. Pero hay otras que sencillamente no se confiesan. ¿Habría que hacerlo? Es como Trump bailando al ritmo de Village People en el sorteo del mundial el pasado 5 de diciembre, mientras ha sido acusado de pederastia y su gobierno ha destinado alrededor de 21.700 millones en ayuda militar a Israel desde el…
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Aunque tú no lo sepas
He puesto el clip de una canción que interpreta, por estos días, Carín León. Se trata de «Aunque tú no lo sepas». Distingo algunos gestos de sorpresa, como si probaran wasabi o un limón en ayunas a la hora de escuchar a un cantante mexicano que canta o recita o murmura frases que apenas entendemos: «me he inventado tu nombre, me drogué con promesas y he dormido en los coches. Aunque tú no lo entiendas, nunca escribo el remite en el sobre». Les digo a las estudiantes que esta no es la primera versión, que hay otras. “¿De qué?”. Deben preguntarse. Veo cómo se acomodan en la butaca un trío…
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Cultura y miseria (noviembre) // Notas en mi bitácora de que(no)haceres
0.- Hoy es año nuevo Calendarios o agendas nos hacen ordenar nuestras necedades y convertirlas en trascendencia para pasar los días. También, en su vertiente esteticista, nos recuerdan que así, garabateados y pintarrajeados con variados colores de tinta, no nos escapamos del rigor del tiempo, ni de su clasificación emocional que, de cualquier manera, tiene poder sobre nuestras voluntades más o menos racionalistas. ¿Yo? Yo fijaré mis designios para autodeterminarme: acá lo subrayo, y sanseacabó. A mí me gusta por eso noviembre, pues es el mes del ya casi acaba todo, pero en el que a la vez se nos brinda una última oportunidad de seguir engañándonos con la expectativa…















