Canalla: Obstinación y resistencia // Entrevista
Hay proyectos que nacen de una necesidad y otros que emergen de una obstinación. Canalla, el colectivo artístico conformado por las artistas visuales Gabriela Sandoval y Pamela Zeferino, y que habita desde 2018 las calles de Ciudad Nezahualcóyotl, parece ser ambas cosas: la constatación de que el arte no necesita espacios blancos ni instituciones que lo validen, y la prueba de que la terquedad puede ser una forma de resistencia. Platicamos con ellas y esto fue lo que nos compartieron.
Edgar Rivas: ¿Cómo surge Canalla y porque eligieron esa palabra?
Canalla: Canalla como proyecto artístico fue posterior a un puesto que empezamos a rentar, donde vendíamos chácharas y ropa de segunda mano. Ese puesto (como los de tacos, el clásico estanquillo metálico) nos dió la posibilidad de habitar el espacio público y empezar a parasitar el muro de al lado (estábamos detrás de una escuela primaria, junto al mercado de la colonia). Así nació “Proyecto tendedero”, una serie de exposiciones de dibujos y fotos que colgábamos de un lazo.
“Canalla” es una palabra unisex. Me gusta como suena, es rasposa y fácil de recordar (dice Pam). Pienso que también es parte de tomar una postura, asumir los prejuicios que se tienen de Cd Neza para darles un giro (dice Gaby).
ER: ¿Cuál es el enfoque de Canalla en un contexto como el de Ciudad Nezahualcóyotl?
C: Al juntarnos a conversar descubrimos que teníamos una historia similar. Crecimos en Neza y cuando éramos niñas las opciones para acercarnos al arte o la creación artística eran muy limitadas. Era más sencillo desplazarnos al centro en un recorrido de una hora y media o más, que encontrar espacios seguros que nos permitieran explorar nuestros intereses. Cuando empezamos el proyecto nos dimos cuenta de que nuestras prácticas estaban muy permeadas por soluciones formales, estrategias de producción, temas y estéticas muy propias de Neza, pero que se mostraba sólo fuera. Decidimos que también era importante mostrarlo aquí y al menos poner un mini esfuerzo para que las nuevas generaciones de artistas y agentes creativos tengan un referente dentro en nuestro territorio.

ER: Desde sus inicios los espacios expositivos que eligen siempre han sido interactuando o interviniendo el espacio público ¿Cómo nace esa idea y ¿Cómo se trabaja en un espacio que no está diseñado para ello?
C: Canalla inició en el 2018 como un espacio camuflajeado en el entorno urbano y las economías emergentes que surgen en él. Lo hicimos con el mismo ingenio que surge de la necesidad de sostener algo en lo que crees y que necesitas: un lazo con fotografías montadas con pinzas para ropa, un muro en el que pegamos fotografías con engrudo, una jardinera con esculturas, una serie de talleres que daban cuenta que ahí sucedía algo más.
Del mismo modo surgieron los demás formatos: expos en mototaxi (porque tuvimos que cerrar el puesto con la pandemia), expos en un muro prestado y hasta invadiendo el salón de uñas de una prima. Lo “higiénico” de un espacio expositivo en blanco nunca fue nuestro objetivo, nos gustaba más la idea de crear propuestas a ras de piso, en horizontal y en diálogo con el espacio público y con las dinámicas que ya existen en él.
ER: Trabajar en la “periferia” implica una constante negociación. ¿Cuáles son los mayores retos que han enfrentado?
C: La sostenibilidad del proyecto a mediano y largo plazo. No solo en términos de dinero, sino también de energía.
Aunque Canalla se sostiene por ser bien pinches necias (como dice la Pam), también lo hace en gran parte por nuestras familias, amigues y aliades. Hemos tenido que aprender a seleccionar nuestras batallas, a pedir ayuda y a escribir bonito para recibir apoyos económicos en becas o concursos, y poder remunerar el trabajo de las artistas con las que colaboramos en Canalla.
Otro de los retos importantes es encontrar el equilibrio con nuestras producciones y con nuestras propias vidas. La ventaja que tenemos es que Canalla es un proyecto muy noble y flexible, que aparece y desaparece como los puestos del tianguis.

ER: Pensar estrategias para acercarse a los públicos han sido una de sus constantes ¿cómo se piensan los públicos y su relación con lo público desde su proyecto?
C: Comenzamos a hacerlo de manera muy intuitiva. En el puesto metálico nuestro público eran los niñes de la primaria, amas de casa y muy particularmente abuelites que gustaban de ir a ver las fotos y conversar. Para eso funcionaban muy bien exposiciones como Every Day Neza, de Sonia Madrigal y Tonatiuh Cabello, que resultaban reconocibles y hasta entrañables para quiénes han vivido aquí.
Con el tiempo nuestras maneras de pensar a los públicos han variado. Actualmente una estrategia que nos funciona es hacer talleres, pues notamos que desde lo práctico es más fácil generar vínculos afectivos con la obra de los artistas, y así pasar de ser un espectador a un participante activo de las piezas.
Otra forma que actualmente exploramos son los cotorreos, que atienden más a un público especializado (artistas y agentes culturales de neza o sus alrededores). Bajo un formato de conversación casual buscamos compartir nuestros procesos artísticos y pensar juntes para fortalecer la estructura del ecosistema artístico-cultural en Neza y posibilitar encuentros y colaboraciones.
ER: Hablando de institucionalidad, ¿cómo ven la relación entre el arte de la periferia y las grandes instituciones culturales?
C: Intentamos ser conscientes de las tensiones y matices de ser un proyecto “independiente” y “periférico”. El centro y las distancias siempre se miden a partir de algo. Pensemos en a relación entre la San Miguel Chapultepec y Neza, por ejemplo, y en las conexiones entre Neza y Chimalhuacan, o Ixtapaluca o Tlaxcala o Nueva York.
Ambas (Gaby y Pam) estudiamos arte (en la FAD y en La Esme) y hemos tenido becas, expuesto en galerías, en museos. Nuestra formación pertenece al campo del arte y la cultura contemporánea y negarnos a lo institucional sería casi contradictorio. Sin embargo, creemos que, desde CANALLA y desde Neza, tenemos el privilegio de dejar un piecito dentro, agarrando la puerta, pero dejar el cuerpo fuera. Quizá lo importante es no olvidar los objetivos del proyecto. Si nos invitan a exponer en un cubo blanco y eso permite seguir dando talleres a los chamaques de la colonia, por ejemplo, es una actividad que puede negociarse. Si nos invitan a una feria y quieren que llevemos el mototaxi a la Condesa para turistificar y exotizar un medio de transporte que no corresponde a ese contexto, lo pensaríamos 2 veces.

ER: Uno de sus más recientes proyectos fue el salón de uñas artísticas, ¿cómo nace esa idea y cuáles fueron sus resultados?
C: Cada proyecto que hemos desarrollado es resultado de problematizar ciertos fenómenos que reconocemos en Neza. Este en particular surge de la idea de autoemplearse como manicurista ante el rechazo para entrar a las Universidades públicas. Y ya investigando, notamos que tiene eco en la precariedad e incertidumbre laboral en la que las artistas vivimos, además de una familiaridad práctica con la escultura y el hacer creativo en general. También nos pareció chistoso que los “salones” tienen ambas acepciones: salón de uñas o de belleza / los salones de arte del s. XX.
Pensando en esta línea de trabajo invitamos a varias artistas a compartir el salón de Mili (prima de Gaby) para chismear y conocer técnicas de manicure. Así se detonaron las propuestas de cada una, partiendo de las uñas como soporte, como parte del cuerpo, como fuente de trabajo y conectoras con otras mujeres. Hicimos dos ciclos de expos, ocupando el salón Fantabulísima y el espacio público.
ER: Recientemente fueron ganadoras del apoyo del PAC ¿qué viene para Canalla y cuáles son sus siguientes exposiciones?
C: Trabajamos por ciclos que nos permiten problematizar y pensar sobre fenómenos particulares. Próximamente trabajaremos sobre la escultura pública en Neza, pero no a partir de monumentalidades impuestas, sino de objetos tridimensionales que vamos encontrando cotidianamente en la calle. También se viene mas amistad y cotorreos en nuestro centro de operaciones en la colonia Metropolitana. Para participar habrá convocatoria y estaremos muy felices de recibirles en Neza.
🙂

Redes sociales:
Instagram:https://www.instagram.com/canallaneza/


