Rubén escribe:

Día 5

martes 12.10.21

Guayaquil 

En la UARTES, lxs alumnxs y organizaciones sociales recuerdan los dos años del estallido de octubre de 2019. Fotografías, videos y testimonios evidencian el salvajismo de las autoridades (policías de civil, torturas, detenciones arbitrarias y un chico de 15 años muerto), pero también la diversidad de ciudadanía que se manifestó entonces.

Poder reconocer a través del cristal las calles donde sucedieron muchos de los hechos hace la experiencia más sobrecogedora.

También se manifiestan colectivas feministas con fuerza y contundencia.

Más tarde, nos preparamos para el trayecto al interior del país que inicia mañana. Extraña trouppe que no lleva una obra de teatro, sino un museo para discutir el pasado y el presente.

Día 6

6:58

miércoles 13.10.21

Guayaquil 

Nos vamos

El MuseoPorVenir se vuelve itinerante, iremos a Zapotillo, a donde se dirigía el avión que llevaba a Jaime Roldós y Martha Bucaram ; luego a Celica, donde el avión se estrelló y finalmente a Saraguro, donde la resistencia indígena se hermana con la lucha de Roldós. 

En cada lugar instalaremos el Cordel de la memoria y se pasará el documental «La muerte de Jaime Roldós». 

Nos acompañan el codirector de la película, Manolo Sarmiento y Martha Roldós, hermana de Santiago y ahora periodista de investigación. 

La comitiva completa somos 15 y en el camino se unirán más personas.

16:28

América es espléndida. 

Sus entrañas son la muestra de que nuestras fantasías finalistas son sólo patadas de (auto) ahogado.

Somos los favorecidos por años y años de deshechos de oxígeno de otras formas de vida que dieron su azul al cielo. Somos un accidente de una cadena de vínculos del azar y la necesidad, mismas que no nos extrañarán si nos vamos.

La mudez magnífica de ese árbol cuyo nombre ignoro y que no lo ha pedido para poder existir, es muestra de los mundos sin lengua y sin imagen que quedarán cuando desaparezcamos.

Todo se alimenta del sol, incluso nuestra soberbia, que nunca fue esperada ni será necesaria para que lo viviente continúe su aventura.

(Por otra parte, ¿quién dice que nos vamos? ¿de qué se mantendría el vuelo de la mariposa sin el vínculo que deshace mi cuerpo para luego hacerlo aparecer como una hoja?)

23:16

Zapotillo 

[Roldós llega por fin a Zapotillo] 

Mi amor:

acá en Zapotillo es a donde venía Jaime Roldós y no llegó. Y hoy llega en el documental junto con Santiago y su hermana Martha. Una vecina nos ha contado cómo aquel día había llegado gente de varios pueblos al estadio a recibir a Jaime y Martha, cómo esperaron horas, cómo se inquietaron con la primera noticia del extravío del avión y cómo lloraron cuando supieron del accidente.

La vecina nos cuenta que, días después, varios ciudadanos fueron en un camión de redilas a Guayaquil a las exequias (hoy hicimos 8 horas de allá a acá, hace 40 años debían ser como 12 horas de camino) y cómo al llegar no pudieron entrar a la catedral porque había demasiada gente.

Hoy se ha puesto en la plaza central una pantalla improvisada, humilde como el pueblo y humilde como el recibimiento que le han dado a Santiago y Martha (pongo la palabra humilde a propósito: no es eufemismo sino un índice de dignidad). Es muy conmovedor. Casi lloro cuando les han regalado unas pequeñas artesanías que representan el florecimiento de los guayacanes.

Manolo Sarmiento, el director del documental está tan emocionado como yo. 

Entonces, todo este tinglado funciona. Hay aquí un pueblo frente a su historia bajo una idea artística. Es impresionante.

Los gestos de la gente al ver la peli.

Día 7

12:56

Zapotillo/Celica 

Hemos mirado la frontera entre Ecuador y Perú. Nos han contado sobre las relaciones durante la guerra y durante la paz.

Luego subimos 2000 metros en hora y media.

En Celica montamos el Cordel de la Memoria y la Biblioteca. Suenan los discursos de Jaime Roldós, en uno de ellos se escucha a un ciudadano gritar: «los gorilas caerán».

Más entrevistas para los medios, más testimonios.

Las jacarandas florecen en octubre. Estamos en el otro lado del hemisferio.

22:38

Celica 

Hoy tuvimos un clímax, cuando el grupo de niñxs que forman el taller de teatro vinieron a saludar y se quedaron a hacer chi-kung. Pero no sólo eso, más tarde presentaron una pieza basada en el último discurso de Jaime Roldós.

Todos lloramos.

Luego discutimos sobre la precisión y la fuerza con la que se presentaron. Supimos, además, que todos son del ámbito rural de la provincia de Loja.

Hubo muchos testimonios para el Cordel de la memoria que destacaban el recuerdo de Roldós y la desilusión de la política actual.

Álvaro Rodríguez y Diego Subía, hijos de los militares que también murieron en un «accidente» (el padre de Álvaro meses antes, el de Diego en el mismo), llegaron para sumarse al itinerario

[Habíamos decidido dejar todo montado y en la mañana ya no estaba. Barajamos varias hipótesis: algún empleado municipal las bajó, algún fetichista se las llevó y aparecerán en 30 años o bien se había ordenado la limpia. Finalmente supimos que «un compañero guardia» había limpiado y que podíamos pasar a la municipalidad por las cosas.

Hoy toca subir al lugar del accidente]

Día 8

Celica/Huayrapungo

17:45

1.

La «epidemia de muertes de militares» durante la operación del Plan Cóndor, tiene su correspondencia con la serie de muertes de civiles. Un poblador de las cercanías del «accidente» murió un mes después de declarar en la televisión haber visto al avión en llamas antes de estrellarse. Asimismo  se acosó a quienes sostenían versiones diferentes a la oficial.

El ejército, implacable, siguió la orden de exterminio sin importar si eran civiles, militares o eclesiásticos.

Hoy estuvimos en el Altar de la Patria y la piedra en Huayrapungo. Mientras subíamos, se intercambiaban las  versiones que circularon sobre lo ocurrido, como que ante la inminencia del desastre, los pasajeros cubrieron el cuerpo del presidente, hasta algunas completamente absurdas como aquella en la que Martha y Jaime habrían estado dentro de una cueva «esperando el momento adecuado para regresar».

(La posverdad siempre ha sido un arma de confusión que da lugar a fantasías desmovilizadoras, pienso). 

Ya en el lugar, se nos mostró el proyecto para el Museo de la democracia que se planea construir.

En la piedra – ahora intervenida con los colores patrios en un acto que enlaza lo absurdo con lo mezquino- Diego, Martha y Santiago compartieron un momento de solemne compañía. Luego, seguimos repasando las hipótesis sobre el incidente y las falacias de la investigación oficial. 

(A mí me llamó la atención la vida que se empeña en persistir bajo la piedra).

De regreso, pasamos por dos caseríos cercanos donde un par de vecinos hablaron de la noche del incidente, pues uno de ellos alumbró el lugar del siniestro con las luces de su camioneta, y en la otra casa estaba la hermana del hombre que dio el primer testimonio y murió después.

Abajo, de regreso a Celica, la gente expresó en el muro de la memoria su escepticismo ante la limpia inmediata de la evididencia: «Todo se limpió en la mañana», «A qué le temían» escribieron algunos ciudadanos. Especulamos entonces, que en el Museo de la democracia, habría que evidenciar precisamente la tensión entre «la verdad histórica» y las versiones de testigos. Esa tensión irresoluble es lo podríamos llamar «verdad». 

Esta quizá ha sido la jornada más larga. Y aún falta la proyección de la película en el auditorio municipal.

2.

La «cortina de nopal» que imaginariamente corre todo el sur de Chiapas, ha hecho que perdamos la potencia del vínculo con el Sur.

La mejor referencia que podemos dar del lugar de Roldós en Ecuador, es la de Lázaro Cárdenas. Ambos asumieron la transición de un gobierno militar a uno civil; los dos pensaron en la construcción de un país a través de fortalecer la soberanía popular; asimismo, y en el mismo tenor, ambos dieron refugio y apoyo a quienes lucharon en contra de las dictaduras vigentes. Hasta aquí las semejanzas, para no entrar en los detalles muy significativos de sus diferencias.

Pero, quizá por estas razones, su imagen ha quedado tan impregnada en la población. El recuerdo de ambos ha dado lugar a toda clase de excesos de la imaginación, pero también se hace evidente el calado con el que tocaron a la gente. Exceso, en este caso, no sería fanatismo sino una de las tantas formas en las que pervive lo que el deseo ha hecho vibrar.

En el caso de Roldós, sin embargo, su pérdida tan inmediata, dejó al deseo a la deriva. Su imagen a veces se impone contra sí misma y a veces da consistencia a programas concretos.

Quizá por eso, pienso, el propio correísmo quiso medirse con Roldós y acertó en lo emotivo fallando totalmente en lo político.

Porque, además, Roldós mantuvo una coherencia que pudo haber sido la que le costó la vida: la de diseñar y componer una estrategia de resistencia a la infección capitalista que descomponía la vida de la gente mediante la cesión de recursos a empresas extranjeras con apoyo de las dictaduras.

La Carta de Conducta es el epicentro de una estrategia que todavía da mucho qué analizar y recuperar para nuestros días. Nada que ver con las simulaciones de la «nueva izquierda latinoamericana».

Día 9

Saraguro 

21:18

Después de 5 horas de viaje, llegamos a Saraguro… tarde. Este es el inconveniente que se quiso evitar cuando pasaron la proyección de la película del domingo al sábado. La gente llegó puntual a las 2 y no esperó los 20 minutos que demoramos. Asuntos de la alcaldía.

Lo bueno es que entonces tuvimos un respiro, y pudimos conversar con el dirigente indígena Luis Maca y su esposa Alicia sobre el programa de mañana. Subiremos para tener un diálogo con los líderes de las comunidades, pasar la película y charlar. Con suerte pondremos el Cordel de la memoria.

Luego platicamos con Cristina Burneo acerca de los homenajes bailables que vendrán luego de la inauguración. Hablamos de la migración ecuatoriana y la falta de cifras oficiales sobre la gente de la que se deja de tener noticia y de la forma en que las madres buscan el rastro de sus hijos en la frontera de México y EU. Ellas dan datos a otros migrantes sobre la última localización de su familiar y esperan una respuesta. Otra manera de rastrear y darse fuerza.

En la noche, la neblina recorre las calles. Saraguro es hermoso y la historia de la resistencia de sus pueblos originarios nos refortalece.

Día 10

18:45

Comunidad de Gera

Subimos a Gera, donde se reunieron los líderes de las comunidades para convivir con nosotros.

El primer acto del convivio fue una ceremonia conducida por taita Panchito. La ceremonia enfatizó la importancia de la amistad e interactuamos con algunx kamarada con quien hicimos contacto corazón a corazón. A mí me tocó con Pedro, hombre de la comunidad que cuando supo que iba de México, me pidió mi teléfono, porque los hombres de su familia han ido a Estados Unidos y le han dicho que vaya para allá. «Me das tu teléfono por si voy y me ayudas, pero nomás te voy a llamar para saludarte, porque no quiero salir de aquí», me dijo. La ceremonia siguió con una bienvenida a Santiago y Martha por el personaje de El trompetero, que encarnó taita Panchito al ponerse una máscara. Se trata de un antiguo personaje, anterior a la conquista, pariente de los trickster y arlequines. El trompetero regaló aromas, agua y aire en una partitura en la que varios no paramos de llorar, pues fue un acto de hospitalidad y ternura como pocos he vivido en mi vida y que además culminó cuando nos puso a volar con la libertad y alegría del cóndor.

Ya con el corazón lleno de alma quichua, una compañía de muchachas y muchachos ofrecieron unas danzas identitarias llenas de gracia y orgullo.

Por si fuera poco, antes de la pasada del documental en la Casa comunal, un par de líderes hicieron alusión a las condiciones en que se tiene a las comunidades indígenas y taita Lucho – Luis Macas- rememoró el primer encuentro de las comunidades con Jaime Roldós. Las comunidades, dijo, no sabían quién era él y de hecho apoyaban a otro candidato y después de las elecciones, un día Jaime llegó a preguntarles por su proyecto de alfabetización bilingüe. Luego de presentárselo, les dijo que estaba muy bien, que se implementaría a nivel nacional, pero que ellos se tenían que hacer cargo de organizar todo. Les dio apoyo y autonomía. (Luego me enteré que el sistema funcionó muy bien hasta que Correa lo deshizo con un plan nuevamente centralista y a la larga devastador).

Por su parte, el Cordel de la memoria recibió más colaboraciones donde gente de la comunidad expresó su rabia ante el desamparo de los gobiernos y su propio orgullo como comunidad.

Fue la última sesión del MuseoPorVenir itinerante y, sin duda, la más intensa y emotiva. (En la ceremonia, yo no podía parar de llorar al sentir cómo una comunidad podía dar y dar tanto cariño solo porque sí, porque el amor no puede ser tacaño y es siempre ilimitado y, más importante aún, porque en quien está frente a mí también está la memoria de mis madres y abuelos: somos un eco de la humanidad entera). 

Me quedan resonando las palabras de Ailton Krenak, defensor de los. movimientos indígenas del Brasil: «Tenemos que parar de vender el mañana» y llenarse el corazón de amistad y volar como un cóndor es una buena manera de salir de la moral de la ganancia.