-
El vínculo intangible: el Metro de CDMX nos pertenece
La ciudad en estos años cambió tanto que ya no es mi ciudad, su resonancia de bóvedas en ecos. Y sus pasos ya nunca volverán. Ecos pasos recuerdos destrucciones. José Emilio Pacheco, extracto del poema “La ciudad en estos años” [Fotos de Andrés Villela] En medio de combates, persecuciones y guerras, lo cotidiano es un respiro. Sí, en el camino, sin afán, en medio del laberinto caótico de la CDMX podemos calibrarnos en la simplicidad de comprarnos un chicle o escuchar una canción aleatoria de nuestras playlists. Sin percatarnos, en la costumbre convivimos con elementos, pasajes y espacios que siempre están para nosotros, para los demás: la tienda de la…
-
Cultura y miseria // Notas en mi bitácora de que(no)haceres
0.- Cambio de planes Bitácora viene del francés bitacle que quiere decir “casa pequeña” o “habitáculo”. En los barcos la palabra designaba un reducido armario colocado en la cubierta, junto o debajo del timón, donde se guardaban materiales para la navegación, como la brújula o un cuaderno donde se anotaban cosas referentes a los oficios marítimos. Por extensión, el término designa ahora cualquier tipo de soporte en el cual se lleven a cabo notas para dar cuenta de diversos sucesos. Creo, sin embargo, que eso sigue teniendo cierta relación con aquella función guía a través de los mares, lo que le diferencia del diario simple. Hay en la bitácora algo…
-
1984 y el templo de la perdición: una bomba a punto de estallar
En 1984 mis esfuerzos de libertad eran normalizados por las tareas escolares. En tardes agolpadas, lentas, nos sentábamos los tres hermanos en la mesa buscando respuestas matemáticas, históricas, naturales, añorando un espacio libre en la sala o en el parque. La tele estaba apagada y la luz, silente, porosa, entraba por la ventana. Nuestro canario amarillo nos cantaba de repente acompañándonos en el pesar, apostado en una jaula al lado de una de las ventanas que daba al cubo de luz del departamento, nuestra médula espinal hogareña, lumínica. De ahí corrían todas las tardes pausadas, a la espera de cerrar los cuadernos y así poder escaparnos, pero en las fracciones…








