Tumulto en la redacción de un periódico de la capital de Daguestán, ex república soviética enclavada en el Cáucaso. Dicen que los rusos están construyendo una muralla para aislar y separarse de las ex repúblicas de esa zona, que se ha vuelto turbulenta, y de donde partes terroristas que atentan en las calles de Moscú, en contra de sus políticas expansionistas, imperialistas que pretenden seguir dominando la vida interna de los países de la región.

Contada en tono realista, la primera novela de la escritora Alisa Ganíeva, nacida en la ciudad de Majachkalá, capital de Daguestán en 1985, nos habla de las tensiones étnicas, religiosas y políticas que sacuden a esa parte del mundo, casi totalmente desconocida en nuestro país.

Daguestán, que significa: “país de montañas” es una república rusa de Asia central, en la que conviven varias etnias en una población de casi tres millones de personas. Azeríes, avaros, lezguinos, ha sufrido en los últimos años de varias insurrecciones por parte de grupos islamistas radicales que buscan la independencia del país e Rusia, además de conflictos entre los diferentes grupos étnicos que conforman el país. Toda esta historia, marcada por un profundo orgullo nacionalista y una historia milenaria, crean un caldo de cultivo para esta novela distópica, en la que los rumores sobre la política rusa de construir esa muralla, que aislaría al país y detendría el flujo de migrantes y de posibles terroristas (cualquier parecido con la realidad entre México y Estados Unidos es mera coincidencia, ya que la novelas de Ganíeva se publicó originalmente en 2014) y que terminará por exacerbar las tensiones en el país, generando un clima de inestabilidad, en la que nadie sabe con exactitud qué está pasando y que sucederá en el país.

La Montaña Festiva, la primera novela de Alisa Ganíeva, quien ahora vive en la ciudad de Moscú, adonde se mudó para estudiar crítica literaria, y cuya primera nouvelle titulada ¡Salam, Dalgat!, le valió en 2009 el Premio Debut en Rusia, para autores menores de veinticinco, es una obra centrada en tres personajes distintos, que de alguna manera nos hablan de las complejidades de la sociedad de este país misterioso y ajeno: Shamil, joven periodista que observa con lejanía todo lo que acontece tras el supuesto anuncio de la construcción de la muralla; Asia, una chica solitaria, hija de padres de etnias y clases sociales diferentes y Majmud, un profesor, un poco mayor que los otros dos personajes, idealista, convencido de que podrá escribir una novela, y que sirve como un personaje bisagra entre los otros dos protagonistas, que son más jóvenes, y que no vivieron la época comunista, y la época actual, en la que parece que el mundo se desmorona.

La voz cantante de esta novela coral es Shamil, quien está empezando a trabajar como periodista, y que en realidad espera que los contactos de su familia le permitan encontrar un trabajo mejor pagado en la burocracia, para poderse casar. Mientras esto sucede será testigo de cómo la noticia de la creación de la muralla convulsiona a su país y a su ciudad. Asistirá como un testigo mudo a los mítines de diferentes grupos políticos y étnicos, verá como los grupos radicales islámicos buscan convencer a los más jóvenes para que se integren a sus filas, y convertir al país a la “sharia” o a la ley musulmana. De hecho, la novia Shamil se acercará cada vez más a estos grupos y empezará a usar el hiyab, el velo, lo cual generará tensiones con su pareja, ya que Shamil no cree en esos grupos y los considera peligrosos.

De hecho, las voces narrativas puestas en funcionamiento por Ganíeva, nos permiten entrar y conocer una sociedad convulsa, dividida entre el pasado comunista más reciente, y las creencias musulmanas, que se confunden con las tradiciones milenarias de los varios grupos étnicos que conviven en el país. Ganíeva logra así despertar en el lector la curiosidad por este pequeño país y sus características, pero al mismo tiempo mantener una tensión narrativa, en la que conviven y se entrecruzan todos los movimientos políticos y sociales que salen a la luz a manifestarse tras el anuncio del levantamiento de la muralla, que en realidad es una historia que no tiene confirmación, es en realidad un rumor que corre de boca en boca, generando nuevas tensiones, que le permiten a la autora, hablar o de la conflictivo y complejo que es el pasado de este país, cruzado por montañas, pero en donde se vive una profunda tensión étnica y religiosa.

Para Shamil, el observador de las calles, las tensiones y las diferencias están vivos, a flor de piel, se escuchan en las calles. Son grupos étnicos, como los ávaros, los azaríes, por ejemplo, con un pasado milenario, que lograron en algún momento conquistar a sus vecinos, creando reinos que duraron varios siglos, pero que después fueron conquistados por alguna potencia extranjera, ya sea Persia, Arabia o Rusia, que se terminó imponiendo en el siglo XVIII, y que reconquistó estos territorios en el siglo XX, tras la independencia generada por la Revolución de Octubre de 1917.

Estos grupos étnicos que comparten un territorio y religión, ya que la mayoría de ellos, son musulmanes, conservan también los resentimientos acendrados, que nacieron en alguna de las múltiples guerras que se vivieron en el pasado.

Sin embargo, Shamil es testigo de cómo estas tensiones siguen vivas y presentes en las calles. Lo que él observa en estos días, en donde las noticias no corren, y los medios de comunicación de comunicación están silenciosos, es que el pasado está muy presente en la vida cotidiana de sus compatriotas, y las tensiones pueden llegar a explotar en cualquier momento, y esto a pesar de que la vida de los jóvenes puede ser tan normal como la del resto del mundo: Van al gimnasio, a las discotecas, al cine, se enamoran, ligan en las redes sociales, etc.

La Montaña Festiva (título que por supuesto hace referencia al país, al Daguestán natal de la autora) nos deja ver así como una sociedad puede entrar en crisis y ver trastocada su vida cotidiana, a partir de un rumor. También la novela de Ganíeva nos permite ver, además, que la cotidianidad en la que creemos vivir, en realidad oculta muchas veces las tensiones o los resentimientos, y que cuando esta cotidianidad se ve trastocada y llevada al límite, todas las tensiones sociales, políticas y étnicas, pueden llegar a estallarnos en las manos. Una obra exigente, que se lee con interés y que nos muestra la complejidad de las sociedades del Cáucaso, de las cuáles desconocemos prácticamente todo. Ganíeva, se convierte en una voz de la literatura escrita en ruso que se debe seguir.

http://www.turnerlibros.com/book/la-monta%C3%B1a-festiva.html

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