Manuel Férez, profesor de Medio Oriente y Cáucaso ha realizado una serie de entrevistas publicadas originalmente en Oriente Medio News, que reproduciremos aquí. En esta tercera entrega entrevistó a Özlem Belçim Galip, quien se considera “kurda apátrida” nacida entre Turquía e Irak, sobre su trabajo de recuperación de las historias de activistas kurdas en la diáspora; así como acerca de la novela y la autobiografía como fuentes de investigación.

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Manuel Férez (MF).- Querida Özlem Belçim Galip, gracias. Por favor, platícanos un poco sobre tu historia personal y tu trayectoria académica.

Özlem Galip (ÖG).- Nací en una ciudad kurda en la frontera entre Turquía e Irak, así que soy una kurda apátrida. Siendo niña presencié tanto la Guerra del Golfo como los conflictos entre kurdos y el ejército turco. Tenía 11 años cuando nuestra casa familiar fue golpeada por ataques aéreos turcos y tuvimos que huir al oeste de Turquía a una zona cercana a Grecia. Después de estudiar Filología en la universidad y trabajar como profesora en una poblada ciudad kurda en el este de Turquía, vine a Londres para iniciar una maestría en Literatura. Más tarde, completé mi doctorado en Estudios Kurdos en la Universidad de Exeter con una beca departamental. Soy la primera y todavía la única persona que ha hecho un trabajo exhaustivo sobre el discurso novelístico kurdo que ha sido publicado como monografía por I.B. Tauris. Fui becaria Calouste Gulbenkian en el departamento de Estudios Orientales de la Universidad de Oxford. He trabajado el tema de la representación del genocidio armenio en novelas turcas y kurdas y junto con el Profesor Theo van Lint aquí en Oxford (Estudios Armenios, El Instituto Oriental), iniciamos un programa de enseñanza de lenguas kurdas y seminarios de estudios kurdos que fue muy bien recibido por académicos y estudiantes.

Actualmente soy investigadora en el Instituto de Antropología Social y Cultural de Oxford, y mi investigación actual, financiada por la Comisión Europea, se refiere principalmente al activismo de las mujeres migrantes kurdas en determinados países europeos de acogida (Francia, Bélgica, Suecia, Alemania y el Reino Unido) en términos de prácticas artísticas y culturales. También estoy en la etapa de posproducción de mi documental Anywhere on this Road: Letters to my born daughter, que destaca la vida y los viajes de siete mujeres cineastas kurdas, académicas, actores de teatro, artistas y oradores públicos y su lucha contra las esferas culturales dominadas por los hombres en tres países europeos, incluyendo Alemania, Suecia y el Reino Unido. Saldrá a la venta en otoño del 2021.

MF- Tus intereses de investigación incluyen el discurso novelístico kurdo y turco, por favor explícanos sobre este campo de investigación en particular ¿Por qué es importante que cualquier estudiante o académico de Latinoamérica se acerque a la cultura armenia y kurda, a la historia y a la memoria?

ÖG- Dentro del género literario las novelas son clave como fuentes documentales que representan la “geografía del texto”. En este contexto, en una comprensión modernista de la relación entre la literatura y la nación, la novela puede entenderse como una de las formas más nacionalistas del arte, que puede crear o contar la historia de una nación. Las novelas también pueden intentar crear una realidad derivando significado de la vida de un individuo. Sin embargo, tanto en las novelas kurdas como turcas la realidad no puede considerarse simplemente como un reflejo de las experiencias personales de los novelistas, ya que la sociedad y el entorno social de la novela pueden utilizarse para presentar diversas ideologías y creencias en lugar de representar la realidad. Esto hace que el discurso novelístico sea bastante ideológico y tenga como objetivo crear un espacio público para el debate político crítico. Así que, en primer lugar, leer novelas kurdas y turcas o conocer el discurso que emplea daría a los lectores latinos mucha información sobre las dinámicas geopolíticas y culturales relacionadas con kurdos y turcos. En segundo lugar, no creo que la situación política y sociocultural de América Latina sea muy diferente a la de Oriente Medio en general. Aparte de las similitudes culturales, o el alto número de latinoamericanos de ascendencia árabe, tanto Oriente Medio como Sudamérica tienen una relación problemática con Occidente, principalmente Estados Unidos, debido a la demonización de la política contra los migrantes. Es un hecho que Oriente Medio y Sudamérica son considerados como un proyecto geopolítico del tercer mundo. Ambos son vistos como el control de las regiones periféricas. Comprender Oriente Medio, o los estudios comparativos entre estos dos, así como la cooperación y solidaridad dentro de grupos y la sociedad civil y compartir experiencias entre sí, presentaría una valiosa alternativa a la relación tradicional con Occidente. De manera específica, en el caso kurdo, puedo decir personalmente que aprendí mucho de las FARC en Colombia para entender la lucha armada kurda y las luchas de mujeres en YPJ y PKK en el Kurdistán.

Igual que el caso de armenios y kurdos, América Latina también ha sufrido guerras civiles, dictaduras, masacres y violencia sancionadas por el Estado contra aldeanos indígenas, insurgentes de izquierda, etc. En la actualidad, armenios y kurdos han emprendido intensos trabajos contra el olvido para responder a las atrocidades del Estado tanto durante el Imperio Otomano como durante el establecimiento de la República de Turquía. Organizaciones no gubernamentales, la sociedad civil, el movimiento kurdo en Turquía y la diáspora armenia han iniciado un importante proceso de revisión historiográfica contra las narrativas oficiales existentes. La comparación entre las diferentes trayectorias de rendición de cuentas, la justicia y las iniciativas restaurativas, los procesos de consolidación de la paz y el resurgimiento público de la memoria en contextos armenios, kurdos y latinoamericanos tiene mucho que ofrecer a estudiantes y académicos en diversas disciplinas.

MF.- Nos pareció muy interesante tu artículo «La política del recuerdo: Representación del genocidio armenio en las novelas kurdas» porque abre nuevas perspectivas de análisis sobre la representación del sufrimiento de un pueblo (el armenio) en el cual otro grupo víctima de la violencia (los kurdos) participó activamente. Cuéntanos un poco sobre la participación kurda en el genocidio armenio.

ÖG.- Los kurdos fueron uno de los principales autores de la violencia perpetrada contra las minorías cristianas tanto en el periodo otomano tardío como en los años fundacionales de la República de Turquía. En varias partes de la región, jefes y bandas kurdas participaron en el genocidio, mientras que otros kurdos se opusieron a él, en muchos casos escondiendo, defendiendo o adoptando a refugiados armenios. Los kurdos encarcelados recibían una amnistía por parte del gobierno otomano y eran liberados si participaban en la matanza de armenios. Aquellos que se mostraron reacios a atacar a civiles y refugiados armenios fueron castigados por el gobierno otomano mientras otros se sumaban a las milicias Hamidiye creadas en la segunda mitad del siglo XIX que asesinaron y destruyeron pueblos armenios de acuerdo con las políticas sistemáticas y las campañas genocidas de los Jóvenes Turcos. Los irregulares kurdos veían la caballería Hamidiye como una vía para obtener poder y privilegios. Al mismo tiempo muchos kurdos salvaron a niños armenios de la deportación salvando así sus vidas. Los kurdos en las últimas décadas han sido partidarios de reconocer el genocidio. Los líderes y académicos kurdos han desempeñado un papel de particular importancia en el proceso de reconciliación armenio turco-kurdo y el reconocimiento del genocidio. En consecuencia, a pesar de la controversia en torno a la participación kurda, muchos kurdos, incluidas figuras políticas prominentes desde la década de 1980, y particularmente desde fines de la década de 1990, han condenado la participación kurda en las masacres y han reconocido el genocidio.

MF.– Como mencionas en la respuesta anterior, en la actualidad muchos kurdos empiezan a hablar del pasado y a empatizar con la experiencia armenia y a abogar por reconocer el genocidio. ¿Cómo está presente este proceso en la literatura kurda moderna?

ÖG.- La narración de experiencias recordadas, basadas en autobiografías y el recuerdo personal de los acontecimientos, también se ha intentado en la literatura kurda para crear memoria social y colectiva cohesionada. No solo las figuras políticas kurdas se han disculpado en nombre de sus antepasados perpetradores, sino que también decenas de novelas kurdas han representado la experiencia de los armenios al incorporar acontecimientos históricos y biografías «reales». La incorporación del genocidio armenio en las novelas kurdas enmarca la memoria social y refleja la evolución de la política kurda. Las novelas recrean recuerdos y traumas, describen el impacto del genocidio en personajes cruciales, aportan nueva información a la memoria colectiva kurda contemporánea, abordan el papel de los kurdos en los acontecimientos y contextualizan estos últimos a través del tema de la manipulación por parte de las autoridades otomanas y republicanas. Del mismo modo, a través de la política de recordar, los novelistas kurdos abogan por un tipo particular de politización de la historia nacional; mediante la incorporación de patrimonios compartidos, también buscan crear una identidad compleja y colectiva, en primer lugar, crean la «memoria colectiva» del pasado no solo para los armenios mediante la integración de los lazos sociales, y en segundo lugar, exigen la democratización para todos, incluyéndose a sí mismos. La cuestión armenia es un paso esencial y primario hacia este objetivo. Así que, básicamente, en términos más simples, puedo decir que los textos literarios kurdos sostienen que no habrá solución a la cuestión kurda en Turquía si el genocidio armenio de 1915 no se discute y se reconoce.

MF.- Parte de tu trabajo académico está relacionado con Turquía, especialmente en la forma en que la sociedad y la cultura turca contemporáneas abordan aspectos violentos y dolorosos del pasado otomano. En cuanto a la imagen de lo armenio en la Turquía contemporánea ¿Hay cambios importantes? Pienso en el papel de políticos como el asesinado Hrant Dink o Garo Paylan.

ÖG.- Realmente no. Mientras la ideología del Estado turco y sus políticas no cambien, la percepción hacia los armenios en la sociedad tampoco cambiará. La ideología del Estado controla todas las instituciones de Turquía. Por ejemplo, los libros de texto de historiografía nacional preparados por el Ministerio turco de Educación Nacional para ser enseñados en las escuelas turcas comparten la perspectiva de los historiadores turcos, representando la ideología del Estado con respecto a las minorías en general. Por lo tanto, junto con la cobertura hostil de los medios antiarmenios, la academia turca, la educación pública y universitaria e incluso la literatura también han contribuido a ampliar los prejuicios antiarmenios.

Ser armenio en la República de Turquía después del genocidio nunca ha sido fácil. Hoy en día en ninguna de las ciudades de Anatolia o Tracia turcas hay una población armenia considerable. Después de 1915, miles de supervivientes armenios fueron migrando hacia Estambul, pues se consideraba una ciudad más segura que las provincias de Asia Menor y del norte de Mesopotamia. La prohibición de abrir escuelas, estando bajo presión para expresarse en la cultura armenia, fue una de las razones del flujo hacia Estambul. A partir de la década de 1950, la comunidad armenia se esforzó de manera particular por reunir a los niños armenios de las provincias para proporcionarles educación en los internados de Estambul y resistir la asimilación.

Hoy en día casi 95% de los armenios de Turquía viven en Estambul, y la mayoría de ellos ya son nacidos en dicha ciudad. La mayoría de la población armenia de Anatolia se trasladó a Estambul durante el periodo republicano como consecuencia de las presiones sociales, la falta de iglesias y escuelas al servicio de sus comunidades, las dificultades para organizar matrimonios dentro de la comunidad y los esfuerzos del patriarcado armenio para reunir a armenios turcos bajo su protección en Estambul. Algunos armenios que nacieron en Estambul todavía se identificaron con las ciudades de origen de sus familias, aunque la mayoría de ellos tenían vínculos muy débiles o solo imaginados con las ciudades que sus familias habían dejado atrás hace años. Es relativamente más fácil ser armenio en Estambul y especialmente difícil en Anatolia.

Los crímenes de odio y otros crímenes contra armenios todavía se siguieron cometiendo a lo largo del periodo republicano. Por ejemplo, Sevag Balıkçı (1986-2011), un soldado turco de ascendencia armenia fue asesinado a tiros durante su servicio militar obligatorio en Turquía el 24 de abril del 2011 (Día de Conmemoración del Genocidio) por otro soldado turco, y el asesinato fue encubierto como un accidente. Una vez más, Marissa Küçük, de 84 años, fue brutalmente asesinada en su apartamento de Estambul en julio del 2013. Ha habido otros ataques contra armenios en el espacio público. Las minorías cristianas, en especial los armenios, temen este tipo de actos violentos y de que estos actos sean ocultados bajo la alfombra. El miedo domina a muchos armenios de Turquía, por lo que prefieren ser inexistentes en los medios de comunicación, sobre todo aquellos que no son políticamente activos. En particular, después del llamado golpe militar en 2016, muchos jóvenes armenios así como muchos jóvenes kurdos y turcos se mudaron a Europa o a los estados, ya que piensan que el actual gobierno del AKP no tiene esperanzas para ellos.

Hrant Dink es considerada la última víctima del genocidio, y su asesinato puso en primer plano por primera vez el tema armenio en Turquía, lo que dio lugar a movilizaciones polémicas de activistas y ONG dedicadas a los derechos humanos y democracia. Se han establecido muchos grupos e iniciativas civiles para luchar contra la desigualdad, la censura y la opresión en Turquía, utilizando el asesinato de Dink como punto de partida. Después de Dink se formaron nuevas asociaciones y se pusieron en marcha nuevas iniciativas para mejorar los valores cívicos, promoviendo una solidaridad que trabaje para mantener y crear cohesión social. Pero esto no significa que todo esto sea suficiente para cambiar la percepción de los armenios a los ojos de la sociedad en Turquía. Se necesitan cambios sostenibles en los medios de comunicación y en el discurso del Estado para un cambio radical, por lo tanto, la sociedad civil es necesaria para iniciar esos cambios.

MF.- En tu artículo “La reacción y representación del genocidio y la identidad armenia en las novelas turcas modernas”, planteas un tema muy contingente porque abordas una nueva forma de tratar no solo la identidad turca moderna, sino también la identidad de los ciudadanos turcos de origen armenio. ¿Cómo es la representación de los armenios en la literatura turca?

ÖG.- La literatura puede capturar eficazmente tanto hechos históricos como recuerdos personales, desempeñando un papel importante en la recuperación de recuerdos relacionados con acontecimientos trágicos y guerras, o alterándolos. La literatura turca ha sido considerada por algunos autores e historiadores turcos politizados y nacionalistas como un espacio discursivo en el cual fortalecer el discurso oficial turco, la voz de la negación. Aunque había relativamente pocos textos literarios que se refirieran a los armenios en la literatura turca hasta la década de los 2000, los armenios han estado representados en la literatura turca de manera diferente dependiendo del contexto sociopolítico de la época. Sin embargo, en general, se puede decir que una retórica nacionalista antiarmenia hostil recorre el canon literario turco desde principios del siglo XX hasta la actualidad, y que se ha intensificado especialmente después de la guerra de Nagorno-Karabaj, durante las discusiones legales sobre el genocidio armenio en Europa y sobre el enfoque de la conmemoración número 100 del genocidio. La voz oficial del Estado puede ser claramente discernida en aquellas novelas publicadas en el periodo alrededor del 2015, debido a la importancia histórica del centenario del genocidio.

MF.- Otra área de tu trabajo académico se enfoca en el activismo de las mujeres migrantes kurdas en Europa, especialmente en el campo cultural. Por favor, comparte con nosotros algunas ideas sobre este aspecto de la vida kurda en Europa.

ÖG.- Es un hecho que en comparación con otras mujeres en el mundo, a las mujeres kurdas se les ha «marginado» en varios sentidos y están sujetas a múltiples formas de subordinación dentro de la sociedad. Para empezar, su identidad étnica fue aplastada en sus países de origen; han sido ignoradas por los grupos feministas de los países soberanos en los que residen y se han visto desfavorecidas dentro de las estructuras patriarcales. También han sido víctimas de la guerra y los constantes conflictos. En Europa, también deben hacer frente a todos los resultados difíciles de ser tanto una mujer como una migrante en Europa como cualquier otra mujer migrante no europea.

A través de la guerra civil siria iniciada en 2011, la nueva imagen de las mujeres kurdas se introduce en Occidente, que las muestra como valientes, independientes y capaces de luchar contra los hombres en una forma de desafiar los estereotipos orientalistas tradicionales. Sin embargo, sostengo que este es también otro estereotipo que enmarca a las mujeres kurdas como fuertes físicamente y exitosas en términos militaristas.

Con mi proyecto, titulado «Del Kurdistán a Europa: Activismo literario, artístico y cultural kurdo por mujeres intelectuales kurdas», financiado por la Comisión Europea, estoy examinando el activismo de las mujeres migrantes kurdas en determinados países europeos de acogida (Francia, Bélgica, Suecia, Alemania y el Reino Unido) en términos de sus prácticas artísticas, literarias y culturales. Quiero demostrar que hay muchas mujeres migrantes kurdas en Europa que están llevando al avance de las actividades artísticas y culturales kurdas en los Estados europeos y su número ha aumentado dramáticamente en la última década.

Contrariamente a las percepciones de las mujeres migrantes de Oriente Medio como seres pasivos, cuyas vidas se ven afectadas en mayor medida por la tradición y la religión en la región, y por la dinámica de la sociedad capitalista como escenario de lucha por las desigualdades de clase y género, aquí examino las formas en que las mujeres migrantes kurdas han sido importantes actores en procesos culturales y artísticos. Aquí me refiero en particular a los modos individuales de resistencia o actos personales de subversión a través del arte, la cultura y la política. Por supuesto, estar en diáspora o ser migrante no significa lo mismo en cada país europeo. Espero arrojar luz sobre las diferentes políticas nacionales de migración y género de los Estados europeos también.

MF.- Desgraciadamente en América Latina no tenemos mucha información sobre la cultura kurda. Platícanos algunas ideas sobre la literatura kurda contemporánea y si puedes, comparte con nosotros algunos nombres de literatos kurdos destacados.

ÖG.- La literatura kurda se desarrolló tarde en comparación con la de otras naciones, ha sufrido prohibiciones y obstáculos, y se divide entre varias regiones y alfabetos (el alfabeto latino en el Kurdistán turco y el Kurdistán sirio, una versión adaptada del alfabeto persa-árabe en el Kurdistán iraquí e iraní, y el alfabeto cirílico también se utiliza en la Antigua Unión Soviética (FSU)). Las patrias kurdas están divididas entre cuatro países soberanos, y las prolongadas prohibiciones y censuras en todas las regiones han influido negativamente en el desarrollo del idioma kurdo. Mucho más tarde que en kurmanji, las obras literarias en sorani aparecieron a finales del siglo XVIII y principios del XIX. Sin embargo, a menudo se han producido interrupciones prolongadas para ambos dialectos. Antes del siglo XX, la lengua kurda era principalmente un medio de comunicación social. El dominio de la tradición oral kurda, la supremacía de las lenguas de quienes gobernaban las zonas kurdas y los obstáculos políticos a los que se enfrentaron los kurdos a finales del siglo XIX y principios del XX también han afectado al desarrollo de la literatura kurda.

Algunos eruditos afirman que los primeros textos kurdos fueron producidos antes del periodo islámico, y que el kurdo y el median, una antigua lengua iraní, son los mismos. Esto es apoyado por historiadores que consideran a los medos como los antepasados de los kurdos debido a algunas similitudes lingüísticas. También hay falta de claridad sobre las fechas de nacimiento y muerte de los poetas clásicos kurdos, y algunas de sus obras se han perdido. Los poetas kurdos están registrados ya en el siglo XIII, pero escribieron sus obras principalmente sobre teología, astronomía y filología en el lenguaje dominante de sus gobernantes.

Por lo tanto, la literatura kurda antes del siglo XX era sobre todo poesía. Durante el siglo XX, debido al auge de la publicación periodística, los esfuerzos de la intelligentsia kurda y las cambiantes circunstancias sociopolíticas, la literatura de prosa kurda surgió en kurmanji y sorani. Hasta la Primera Guerra Mundial y la partición del Kurdistán otomano, la mayoría de los movimientos nacionales fueron liderados por hablantes de kurmanji, y esto es visible en los primeros diarios y publicaciones periódicas kurdas, que fueron publicados por organizaciones y grupos kurdos afectados por los sentimientos nacionalistas emergentes dentro de otras naciones. También condujeron al desarrollo de la literatura kurda moderna.

A pesar de estos acontecimientos positivos en ciertas regiones del Kurdistán, la lengua kurda y su literatura se han desarrollado sobre todo fuera del Kurdistán. Por ejemplo, la escritura de novelas kurdas debe mucho a los intelectuales kurdos y escritores de la antigua Unión Soviética que hicieron una contribución sustancial al desarrollo del dialecto kurmanji de kurdo y, por lo tanto, al surgimiento del surgimiento y el desarrollo de la literatura kurda, en particular el discurso novelístico. Incluso los escritores kurdos que viven en Europa han comenzado a preferir que sus obras se publiquen en Estambul y Diyarbakir, que pueden considerarse como dos ciudades centrales para las publicaciones kurdas.

Muchos escritores kurdos escribieron en los idiomas de sus estados soberanos. Hoy en día, los escritores kurdos todavía están a veces obligados, o prefieren, a escribir en las lenguas oficiales del Estado (es decir, turco, persa, árabe). Berken Bereh (1954-), Sherko Bekas (1940-2013), Abdulla Pashew (1946-), Arjen Arî (1956-2012), Dost Çiyayî (1972-2003), Kajal Ahmad (1967-) y Mahabad Qaradagi (1966-) y Rênas Jiyan son figuras literarias significativas que representan la poesía contemporánea. Lokman Ayabe, Şener Özmen, Yaqup Tilermenî, Ronî War, Helim Yusiv, Bakhtiyar Ali, Jan Dost, Mehmet Uzun, Adil Zozani y Mîran Janbar son algunos de los principales novelistas.

Publicación original: https://orientemedio.news/la-representacion-del-otro-kurdos-turcos-y-armenios-a-la-sombra-del-genocidio/