Hace algunos días nos enteramos de la presentación de una Antología de música experimental en México por parte del sello italiano: Unexplained Sounds Group, coordinado y dirigido por Raffaele Pezzella. Esta disquera se dedica a buscar y compilar sonoridades desconocidas y heterodoxas al canon occidental de regiones como Oriente Medio, América del Sur y Central, África y Sudeste de Asia. En la antología dedicada al país, se reúnen las piezas de 12 artistas sonoros y músicos experimentales mexicanos, los cuales consideramos fundamentales. Platicamos con el artífice de esta antología y esto fue lo que nos dijo.

Edgar Rivas.- ¿Cómo nació el proyecto?

Raffaele Pezzella.- Soy un apasionado devoto del sello francés Ocora (Office de Coopération Radiophonique), un sello discográfico especializado en grabaciones de música del mundo. Fue fundada en 1957 por el compositor, pianista y musicólogo Charles Duvelle con el músico Pierre Schaeffer, el famoso pionero de la música de concierto. Mi idea detrás del proyecto (llamado Sound Mapping Project) era continuar el gran trabajo que esas personas comenzaron hace más de sesenta años, pero trabajando con la música experimental y ambiental de países no occidentales, para crear una especie de guía de las escenas de música experimental mayormente desconocidas provenientes de esas regiones del mundo (Oriente Medio, América del Sur y Central, África, Sudeste de Asia). En el mundo occidental incluso los oyentes más expertos son principalmente blancos centrados en la cultura y la música, entonces pensé que era importante hacer a la gente sensible y consciente de otras músicas que están evolucionando, muy rápido en las últimas décadas, gracias a los desarrollos tecnológicos y especialmente a la red mundial.

ER.- ¿Cuánto tiempo lleva el proyecto y qué es lo que más le ha llamado la atención?

RP.- El sello Unexplained Sounds Project nació a principios de 2015 y posteriormente, después de algunas compilaciones dedicadas a países europeos como Italia, España, Francia, Alemania, etcétera; en 2016 publiqué una antología de música ambiental experimental de Irán. Observé que mis seguidores estaban realmente curiosos y entusiasmados por descubrir la música de un país que pensaban sólo en términos de la “lista negra”, y entonces comenzó todo el proyecto, que continué con las antologías dedicadas al Líbano, al continente africano, a la región de Oriente Medio, a Indonesia, a la región de los Balcanes, a México y a otros.

ER.- ¿Hay una metodología para hacer las antologías?

RP.- Mi trabajo se basa principalmente en las conexiones que he creado en línea a lo largo de los años. Me refiero a las conexiones con músicos, críticos musicales, investigadores y todas aquellas personas más o menos expertas en música que vienen de países no occidentales. Me gusta llamarlos a ellos y a mí mismo “los radares”. Apuntamos con nuestras antenas a los fenómenos musicales de los que la mayoría de la gente no está informada, y hacemos una selección preliminar del material que viene de varias fuentes y direcciones. Cuando la imagen es lo suficientemente amplia para representar bien la música experimental de un país o región específica, procedo a la posproducción (masterización) y luego curo la lista de canciones. Normalmente un crítico musical me ayuda con un texto de prefacio y varios consejos. Para la “antología de música experimental de México” tengo que mencionar al crítico musical Jorge C. Ortega, curador del web zine “Densidad”, cuya colaboración fue extremadamente valiosa y brillante.

ER.- ¿Hay temas recurrentes o más relevantes según las diferentes regiones del mundo?

RP.- El tema más importante, en el lado cultural, es la conexión subterránea de la música experimental, incluso la aparentemente más ruidosa y abstracta, con las raíces de la tradición de un país. Esa es la diferencia más relevante entre la música occidental y la no occidental. En los países occidentales la música alternativa, el arte sonoro, etc., no suelen estar relacionados con la tradición, a menos que hablemos de algunos proyectos aislados. Pero en general la música está globalizada. Por otro lado, si escuchas una docena de piezas provenientes del Líbano, Indonesia, Irán, por nombrar algunos, encontrarás en muchas de ellas rastros de la tradición del país. Y eso hace que la música sea más interesante para las personas que buscan nuevos estímulos y el diálogo intercultural.

ER.- ¿Qué tipo de colaboraciones/conversaciones se han generado a través de este proyecto?

RP.- Hablar con gente de una gran variedad de lugares es una experiencia de aprendizaje interminable. Puedes conocer, de primera mano, información sobre música, cultura, tradiciones, historia. Y empiezas a entender que “la diferencia es riqueza”, incluso cuando tu mente está muy distante de la de la persona con la que estás hablando. En particular, sientes que la música es un lenguaje universal, como el arte visual y, por otra parte, que la palabra escrita es a menudo una restricción para comunicarnos. En la música podemos estar todos unidos, más allá de las barreras artificiales que la política ha creado a lo largo de los siglos.

ER.- ¿Qué viene después para el proyecto? ¿Qué otros países están considerando?

RP.- Siendo un sello muy pequeño y subterráneo, no es fácil para Unexplained Sounds Project conseguir visibilidad en las revistas oficiales. Están demasiado ocupados con los negocios y, ya sabés, para ellos un artículo significa dinero de una manera u otra. Entonces, cuando es posible, trato de crear conexiones con los departamentos de la Universidad, los investigadores y la gente que está genuinamente interesada en los aspectos culturales del proyecto, no sólo en los exóticos. Y por supuesto la gente que sigue mis proyectos en línea es la mejor parte de eso.

Sobre los próximos países que estoy considerando… prefiero hacerte una sorpresa pronto.

Para escuchar la antología: https://unexplainedsoundsgroup.bandcamp.com/album/anthology-of-experimental-music-from-mexico?fbclid=IwAR12t9Ovx9cEIuheUPCsvpy3Mjbqj2TkszYQ3oDa22KqikoU0tRroOM-aBs

// Interview

Edgar Rivas: How the project was born?

 Raffaele Pezzella: I’m a long time passionate devotee of the French label Ocora (Office de Coopération Radiophonique), a record label specializing in field recordings of world music. It was founded in 1957 by the composer, pianist and musicologist Charles Duvelle with the musician Pierre Schaeffer, the famous pioneer of musique concrète. My idea behind the project (named Sound Mapping Project), was to continue the great work those people started more than 60 years ago, but working with the experimental and ambient music of non Western countries, in order to create a sort of guide to the mostly unknown experimental music scenes coming from those regions of the world (Middle East, South and Central America, Africa, South East Asia). In the Western world even the most expert listeners are mainly white centric in terms of culture and music, then I thought it was important to make people sensitive and aware of other musics that are evolving, even fastly in latest decades, thank to the technology developments and especially to the world wide web.

ER: How long has the project been around and what has caught your attention the most?

RP: The Unexplained Sounds Project label was born at the beginning of 2015 and subsequently, after some compilations dedicated to European countries like Italy, Spain, France, Germany ect., in 2016 I published an anthology of experimental ambient music from Iran. I noted my followers were really curious and excited to discover music from a country that they thought of just in terms of a “black list” country, and then the whole project began, continuing with the anthologies dedicated to Lebanon, Africa continent, Middle east region, Indonesia, Balkan region, Mexico and others.

ER: Is there a methodology for making anthologies?

RP: My work is mostly based on the connections I created on line over the years. I mean connections with musicians, music critics, researchers and all those people who are more or less expert about music coming from non Western countries. I like to call them and myself “the radars”. We point our antennas to the music phenomenons most of the people aren’t informed about, and make a preliminary selection of the material coming from various sources and directions. When the picture is enough wide to represent well the experimental music of a specific country or region, I proceed with the post production (mastering) and then I curate the track list. Usually a music critic helps me with a foreword text and various advices. For the “anthology of experimental music from Mexico” I have to mention the music critic Jorge C. Ortega, curator of the web zine “Densidad”, whose collaboration was extremely precious and brilliant.

ER: Are there recurring themes or more relevant topics according to the different regions of the world?

RP: The most important topic, on the cultural side, is the subterranean connection of the experimental music, even the apparently noisiest and abstract, with the tradition roots of a country. That’s the most relevant difference between Western and non Western music. In Western countries the alternative music, the sound art etc., are usually not related to the tradition, unless we talk about some isolated projects. But generally speaking the music is globalized. On the other hand if you listen to a dozen of pieces coming from Lebanon, Indonesia, Iran just to name a few, you’ll find in many of them traces of the country’s tradition. And that makes the music more interesting to the people who search for new stimulations and intercultural dialogue.

ER: What kind of collaborations/conversations have been generated through this project?

RP: Talking to people from a such variety of places is a never ending learning experience. You can know, first hand, information about music, culture, traditions, history. And you start to understand that “difference is richness”, even when your mind set is very distant from the one of the person you’re talking to. In particular you feel that music is a universal language, like visual art, and otherwise the written word that is often a communication restriction . In music we can be all united, beyond the artificial barriers politics created over the centuries.

ER: What comes next for the project?  What other countries are you considering?

RP: Being a very small and underground label, it’s not easy for the Unexplained Sounds Group, to get visibility on official magazines. They are too busy with business and, you know, for them an article means money in a way or another. Then when it’s possible I try to create connections with University departments, researchers and people who are genuinely interested into the cultural aspects of the project, not just into the exotic ones. And of course people who follow my projects on line are the best part of that.

 About the next countries I’m considering, I’d prefer to make you a surprise soon J