Formante es un ciclo de intervenciones sonoras  bimestrales que se llevarán a cabo en el Centro Cultural de España en México, de mayo a noviembre del 2022, y que toman como punto de partida una serie de acciones performáticas para desarrollar a través de códigos y pautas consensuadas, una pieza sonora en colaboración con una artista / performer y un ensamble de improvisación. Platicamos con el curador del ciclo Fernando Vigueras y esto fue lo que nos dijo:

Edgar Rivas: ¿De dónde toma el nombre el ciclo?

Fernando Vigueras:Hay una definición muy simple que refiere como Formante al mayor punto de concentración energética de un sonido o bien un cúmulo de intensidades en el espectro sonoro de una determinada frecuencia.

Esta definición, si bien, puede complejizarse mucho más y varía de acuerdo al contexto en el que se utiliza, me parece funcional en términos metafóricos para nombrar este proyecto que consiste en un ciclo de cuatro presentaciones que se realizarán bimestralmente en el Centro Cultural de España en México entre mayo y noviembre de 2022.

La propuesta del ciclo consiste en una serie de piezas sonoras que se desarrollan a partir de una acción concreta que propone una artista o performer y se trabaja en conjunto con un ensamble de improvisadores que integran un instrumental sonoro más o menos homogeneo.

Cada ensamble establece entonces un código de lectura o un lenguaje propio en función de la pauta que propone cada artista en el diseño de su acción en un proceso creativo que busca encontrar puntos de anclaje y consensos para lograr un resultado consistente y legible.

ER: El diálogo entre disciplinas: música y performance  es cada vez una constante. ¿Cómo se establece en este ciclo?

FV: Pienso en términos de continuidad y desde esa idea, veo más puntos en común dentro de ese diálogo interdisciplinario que diferencias desde las prácticas de cada artista.

Si nos situamos en el ámbito de las prácticas sonoras, más allá de la idea del arte sonoro o la música, podemos encontrar una riqueza inmensa en la danza, la voz o en las artes visuales, por nombrar solo algunas instancias que se retroalimentan constantemente.

Me gusta mucho pensar en el trabajo de artistas como Min Tanaka, Jaap Blonk, Ute Wasserman, o desde el contexto cercano me resulta profundamente inspirador el trabajo de artistas como Aura Arreola, Carmina Escobar o la propia Galia Eibenschutz, artistas vocales, visuales o coreógrafas, que en el flujo natural de sus inquietudes logran desbordar sus ppropios derroteros disciplinares y transitar con gran fluidez entre el movimiento, el sonido, el lenguaje, el trazo y la reflexión profunda de todos los elementos que articulan el núcleo de una práctica mucho más interesante y compleja.

De acuerdo a esta reflexión, Formante plantea una serie de acciones sonoras que se trabajan desde la idea de un ensamble musical, pero donde la partitura es una acción propuesta por una artista visual o una performer o una coreógrafa y la nomenclatura de esa partitura es un lenguaje consensuado a partir de la experiencia que cada ensamble desarrolla en conjunto.

ER: ¿Bajo qué criterios fueron pensando los ensambles para este ciclo?

FV: Me pareció consecuente y fascinante proponer un esquema que pudiera situar a un grupo de músicos / improvisadores con la capacidad de cuestionar y poner en juego su propia identidad sonora y prácticas en función de las propuestas que las distintas artistas visuales, coreógrafas, performers pautarán como premisa inicial para cada pieza, además, cada ensamble se conforma por un instrumental homogéneo, es decir, cada ensamble se concentra en una serie de instrumentos específicos, como es el caso del que se presentará en la primera sesión, conformado por un trío de baterías, ejecutadas por Milo Taméz, Darío Bernal y Gibrán Andrade quienes colaboran con la arista visual y performer Galia Eibenschutz, desarrollando una pieza que inicialmente tiene que ver con el trazo y el movimiento pero que en su proceso, se ha volcado también a la composición de formas y estructuras visuales dentro de un espacio que es a la vez una suerte de marco o canvas donde tienen lugar distintas acciones sonoras.

ER: ¿Qué papel jugará la audiencia dentro de los eventos?

FV: Se piensa en la audiencia como espectadores y escuchas activos que podrán tener mayor o menor incidencia en lo que sucede desde la escena, de acuerdo con la premisa que cada artista propone.

Hay al menos un par de piezas donde la audiencia tendrá una interacción directa con las acciones que se desarrollarán, pero es importante señalar que el propio auditorio del CCEMX  y su infraestructura proveen un espacio idóneo de escucha a todxs los espectadores. No obstante, la configuración de cada propuesta vislumbra distintos tipos o acomodos para la audiencia, en ese sentido, cada presentación considera una composición específica para la audiencia, entendiéndola como un elemento crítico dentro de la pauta que proponen.

ER: Por último, ¿cómo vislumbras este regreso a la “normalidad”?

FV: De ninguna forma pienso que haya una ‘normalidad’ luego de los poco más de dos años de confinamiento físico y/o mental que sobrellevamos con la pandemia. Tampoco antes.

Me parece que luego de todo el desgaste físico y emocional tras esta abrupta irrupción en un cotidiano ya de por sí trastornado, hay ahora un entusiasmo generalizado entre artistas y audiencias, con avidez por escuchar y encontrarse continuamente en un espacio físico, real.

La virtualidad jamás igualará la experiencia de un encuentro vivo, donde la interacción entre escuchas, cuerpos y energías, traza una pauta invisible y sobre todo imposible de recrear en ninguna otra situación.

En ese sentido me parece que este tipo de propuestas tendrían que cuidar y procurar como un valor intrínseco el sentido de lo colectivo como espacio de aprendizaje e intercambio.

Ese intercambio no solo tiene que ver con verse y situarse, sino con la forma en la que un evento que es de cierta forma un ritual colectivo, le da sentido a esta realidad saturada de ruido, discursos políticos sin sentido y formas terribles de encriptación de los sentidos. Pienso que cada concierto, cada performance, es una posibilidad para revertir y emancipar nuestra percepción y alentar un diálogo mucho más certero y lúcido, que se origina en la experiencia de la esucha y la comunicación, desde un espacio y un sentir que se construye en comunidad.

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Formante, ciclo de intervenciones sonoras curado por Fernando Vigueras, consta de cuatro presentaciones que tendrán lugar de forma bimestral en los meses de Mayo, Julio, Septiembre y Noviembre de 2022, en el Centro Cultural de España en México.
La primera sesión lleva por nombre Trazo, a partir de una acción pautada por Galia Eibenschutz y desarrollada en colaboración con Milo Tamez, Darío Bernal y Gibrán Andrade, quienes se presentan el jueves 5 de mayo de 2022. Todas las presentaciones serán de acceso libre con cupo limitado.

Imágenes y Video: Mónica García Rojas