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¡A sus órdenes, jefe! Durazo y un Comala personal
En 1980, la generación X mexa crecía entre la temprana adolescencia y la infancia, y como nueva forma de entretenimiento recibíamos toda cantidad de información gracias a la televisión, que hacía las veces de guardería. Desde los programas dominicales de Disneylandia que irrumpían al final de sus emisiones con la aspiración de viajar y recorrer sus parques temáticos en Los Ángeles, hasta La Carabina de Ambrosio, donde el chiste ominoso hacía aparición en cada uno de los sketches, y al ritmo de Gina Montes pretendíamos que los cuentos de Cachirulo y su programa Érase que se era no desaparecieran en manos del PRI todopoderoso. En el noticiero de la noche,…


