En el marco de las ​Pedagogías empáticas​, a Aguazal Producciones nos invitaron a participar con una reflexión textual dentro de ​Fermento,​ repositorio de textos de arte y educación propuesto por Primal en noviembre de 2018. Respecto al tema propuesto, nos situamos desde nuestro trabajo para debatir de manera critica algunos temas que están cada vez más sobre la mesa en el arte contemporáneo: la empatía, la colaboración y la interdisciplina. 

Los conceptos de empatía y pedagogía pueden ser nuestros puntos de partida, sin embargo preferimos ubicarnos en un marco conceptual propio como las nuevas dependencias, contaminaciones interdisciplinarias, datos blandos y diversas afectaciones creativas Nosotras trabajamos en el contexto comunitario, donde el concepto de “empatía” ya viene implícito, es lo que cohesiona a la comunidad, es su elemento constitutivo, sin ello, no hay comunidad. Consideramos que la empatía no es una cuestión mágico establecida, ni una promesa católico-cristiana de salvación, tampoco una cuota institucional, ni un mundo ideal, mucho menos una política pública. La empatía es una tarea y responsabilidad colectiva, en la cual el individuo no se educa para competir, sino para cooperar, es decir, colaborar. En consecuencia, nuestro modo de estar en el mundo no se relaciona con las retóricas ni las simulaciones individualistas.

En Aguazal Producciones construimos experiencias cuerpo a cuerpo, nos empapamos y nos dejamos afectar por la realidad con todas sus contingencias y desechos, que rara vez se abordan en las concepciones idealizadas y estériles de los mundos artístico-culturales. Somos u​na confluencia de distintos campos culturales que realiza investigación y producción de proyectos de arte contemporán​eo, a partir de la construcción y el cultivo de vínculos comunitarios desde el intercambio de saberes, acciones y afectos. Colaboramos desde hace cuatro años realizando seminarios, exposiciones, proyectos curatoriales, investigación, encuentros, talleres y producción de obra artística con comunidades, colectivos y diferentes agentes culturales.

Procuramos que las ideas, las acciones, las disciplinas y sus metodologías manifiesten sus permeabilidades y se contaminen mutuamente. Producimos el arte contemporáneo comunitario; pensamos desde múltiples ángulos; actuamos a partir y con la diferencia incorporando los obstáculos como una de las energías creativas más importantes.

No consideramos nuestro trabajo como educativo, tampoco generamos programas en este sentido porque pensamos que nuestra función es diferente: activamos espacios en los cuales circula el conocimiento y la reflexión, y que esta circulación es la base y el soporte fundamental para las acciones. Consideramos el binomio educador-educando y toda la puesta en escena tradicional que lo acompaña como un dispositivo de poder en cuanto a la transmisión del conocimiento. En este sentido, más que entregar el conocimiento o educar a alguien (impartir clases), propiciamos el intercambio de conocimientos y experiencias (compartir talleres). Nuestro trabajo propicia la simbiosis, donde el conocimiento, lo creativo y lo afectivo se complementan, se comparten o se desestabilizan. No partimos de unos roles pre-establecidos (educador-educando); lejos de concebirnos como entes individuales autosuficientes, ideamos y practicamos metodologías que establecen roces y flexibilizan o borran las fronteras entre las disciplinas.

Nuestras actividades, con tonalidades, matices y contenidos específicos en cada una de las líneas de trabajo, básicamente tienen como objetivo el intercambio de experiencias, técnicas, percepciones y saberes, con la intención de emprender un proceso creativo colaborativo; más precisamente: de experimentar el proceso creativo en colectividad. 

Actualmente trabajamos y profundizamos un ámbito que nos enriquece e inunda de posibilidades: las ​pluri/trans​capacidades, como proponemos llamarlas, pues nombrarlas “​disc​apacidades” sería negar su importancia ontológica y epistemológica dentro del mundo que cohabitamos. Nos distanciamos de la retórica de la inclusión y la integración, porque sabemos que todxs contamos con esquemas de percepción diferentes y entendemos que las personas con estas capacidades son quienes nos incluyen en su mundo y nos enseñan a experimentarlo con otras sensibilidades, intuiciones y potencialidades, que pueden transformar nuestras relaciones individuales, colectivas e incluso materiales.

Por ejemplo, en 2017 llevamos a cabo ​A ciegas, caminero sonoro​, con la Emisora Nacional para Ciegos (ENC Radio), Foro Mutante – CCEMX- Casa Vecina. Recorridos sonoros por las calles del Centro Histórico, en los cuales los participantes con sus ojos vendados fueron guiados por personas ciegas. En este proceso invitamos a Inti Meza quien realizó una crónica de los recorridos, la cual se imprimió en braille en la Biblioteca Vasconcelos. El objetivo ha sido intercambiar percepciones y ponernos en los zapatos de otrxs. Un ejercicio de confianza, entrega y compromiso, importantes puntos frágiles de la sociedad en que vivimos, como las materias primas en la construcción de nuevas dependencias. Además de la confianza en un otro que tiene capacidades muy distintas a las nuestras, en un mundo regido por el aparato de poder normocorporal.

Todo lo anterior es lo que nos propicia la posibilidad de ampliar el conocimiento, valerse de más herramientas y trascender marcos metodológicos que ya no responden a las exigencias de la realidad, es decir, de generar experiencias verdaderamente interdisciplinarias.

Créditos de las fotografías:Valeria Caballero Aguilar

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