Un muxe es…

Queer es un culo en busca de material de relleno.

SEJO CARRASCOSA

Muxe’ es un salto a la boca del abismo.
Muxe’ es una sonrisa siempre deslumbrante.
Muxe’ es un indígena que se sueña princesa.
Muxe’ es un cuerpo de hombre con voz de mujer.
Muxe’ es una burla en la escuela,
una carcajada en la calle,
un payaso para todos.
Muxe’ es un universo poblado de hombres.
Muxe’ es estar desnudo en una calle llena de miradas.
Muxe’ es un sí a todo y a todos.
Muxe’ es retar al otro,
al que odia, al que nunca supo amar.
Muxe’ es una enagua preñada de flores bordadas a mano.
Muxe’ es una casa siempre abierta.
Muxe’ es el que nunca dice “no”.
Muxe’ es mirar a quien te desprecia con los ojos.
Muxe’ es soñar que te casas con un hombre.
Muxe’ es llegar al altar del brazo del padre que no supo
quererte.
Muxe’ es el que fue golpeado por sus hermanos.
Muxe’ es el niño que juega una muñeca de palo.
Muxe’ es la vestida que llega a una fiesta.
Muxe’ es una flor en la boca.
Muxe’ es un incendio en la montaña.
Muxe’ es despertar erecto con una minifalda.
Muxe’ es el chico que quiere llegar
con huipil a su clase de dibujo técnico.
Muxe’ es la cantina y su vientre lleno de polvo.
Muxe’ es De Profundis de Wilde.Muxe’ es un estudiante corrido de casa.
Muxe’ es un instante siempre eterno.
Muxe’ es una cintura de 65 cm y un pene de 19.
Muxe’ es un orgullo de la familia, ah no, eso es falso.
Muxe’ es una libertad que se azota.
Muxe’ es el tacón que nunca se rompe.
Muxe’ es el ojo que llora por muchos hombres.
Muxe’ es un brazo, una pierna,
y muchos corazones.
Muxe’ es la película que verás toda una vida,
pero nunca hasta el final.
Muxe’ son los que nacieron heridos.
Muxe’ es el maíz que no engendra flores.
Muxe’ es una flor que se desgrana
para perfumar tu cama.
Muxe’ es un huipil de terciopelo, carísimo.
Muxe’ es un grabado de Goya.
Muxe’ es el acento que da sentido a las palabras.
Muxe’ es la madre legítima de la libertad.
Muxe’ es la tortilla que comes y no reconoces.
Muxe’ es la comida que desprecias en público,
pero disfrutas en privado.
Muxe’ es la perra que te muerde la oreja
a las once de la noche.
Muxe’ es un baile interminable.
Muxe’ es un poema que nunca morirá.

Al niño que fui

Nací bailando la llorona en los brazos de mi madre.
Nací siendo un niño muxe’.
Nací en un jardín de puras mujeres.
Nací en septiembre.
Nací tres años antes que Szymborska ganara el Nobel.
Nací la noche que mi tío se suicidó.
Naci en las redes de una hamaca desnuda.
Nací de un vientre que se abrió cuatro veces.
Nací en una casa sin piso.
Nací mirando un cielo de terciopelo oscuro.
Nací abrazando una muñeca de palo.
Nací con una flor en la cabeza.
Nací con un vestido amarillo.
Nací con un nombre de cinco letras, y por cada letra, tuve un amante.
Nací de un padre que odiaba muxes.
Nací de una madre que nunca conoció el miedo.
Nací de una abuela y sus múltiples hombres.
Nací pidiendo que no me maten.
Nací oliendo a guie’ xhuuba’,
porque los muxes nacen oliendo a una flor.
Nací para bailar en tacones
y con un libro en la cabeza.
Nací pidiendo que me leyeran el mundo.
Nací libre. Lo demás, es poesía.

No me abraces en la calle 

No me digas “te quiero” frente a mis amigos,
si te respondo se burlarán de mí,
ellos saben que soy una perra
que no se deja amar.
Saben también, que a veces,
doy vueltas en una cama
y repentinamente amanezco en otra.
No me abraces en la calle,
me dará pena reconocer que soy tuyo
porque antes de ti
fui de Pedro,
de Samuel,
de Gustavo
y no quiero que me tachen de gata insaciable.
No me beses delante de mis hermanos
porque te preguntarán
si ya pasamos de un beso blanco
a uno más oscuro
o de qué tamaño tienes los pies,
mis hermanos son imprudentes,
no trates de caerles bien.
No me preguntes si creo en el matrimonio
porque hasta la flores saben
que hace un tiempo me casé con el VPH
y la enfermedad nunca me dio el divorcio.
No digas que me amas
si aún no conoces
la cicatriz que guarda mi cuello,
si aún no sabes que a los seis años
fui violado por mi tío
y después por mi vecino
y a los doce todos los de mi cuadra
se masturbaban en mi,
y aprendí a guardar silencio.
Si no estás dispuesto a lidiar
con mis cuatro hombres,
no te acerques tanto a mí.

Cronología de un viejo puto 

En 1993 na Mariá partera 
encendió una vela 
y le dijo a mi madre que nació 
una niña con pito.
A los seis años ya había probado 
el sabor del abandono.
A los once supe que el olvido 
no es únicamente un verbo.
A los quince conocí  
el “dolor atroz de la felicidad”.
A los viente seguía volteando tazos 
con cara de hombre.
A los veintidós me negué a partir,
no quise irme de casa 
porque ninguna revolución triunfa sin tu madre.
A los veinticuatro reprobé:
la depresión, 
perra que se había marchado
volvió una vez más 
para arrancarme el cuello.
A los veinticinco me enamoré,
pero definitivamente, sobre el amor,
nada tengo que decir.
A los veintiséis volví a perder:
no aprendí las reglas del juego
y como siempre 
me entregué sin ser correspondido.
A los cincuenta, si es que llego,
espero ser un viejo canoso
que no se cansa de bailar en tacones 
y sigue moviendo el culo mientras camina.